Se negó a declarar el taxi boy detenido por el crimen del abogado

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El taxi boy acusado de haber asesinado a un abogado en su estudio jurídico del barrio porteño de Monserrat, se negó a declarar ante la Justicia y seguirá preso por el delito de homicidio agravado, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Brian Atahualpa Romero López (20), quien ayer fue indagado en el Palacio de Tribunales por el juez de instrucción 3, Guillermo Carvajal, y el fiscal Sandro Abraldes.

Asesorado por un defensor oficial, Romero López hizo uso de su derechos de negarse a declarar en el marco de la causa por el asesinato del abogado Amado Jesús Bautista (61), según confió a Télam una fuente judiciales con acceso al expediente.

Romero López permanecerá detenido acusado de “homicidio agravado criminis causa”, es decir, cuando se mata para ocultar otro delito -en este caso el robo-, y lograr la impunidad, que tiene una pena de prisión perpetua.

El imputado fue detenido el sábado pasado a la madrugada por detectives de la División Homicidios de la Policía Federal en un hotel de la localidad bonaerense de Longchamps, en el partido de Almirante Brown, donde se ocultaba con su novia desde el momento del hecho.

Romero López fue mencionado en la pesquisa por al menos tres amigos y conocidos del abogado Amado Jesús Bautista (61), que refirieron estar al tanto de que un taxi boy llamado «Brian» venía amenazando y amedrentando a la víctima, exigiéndole cada vez más dinero.

Además de estos testimonios, una evidencia que lo incrimina a Romero López es que en su foto de perfil de Whatsapp aparece con un anillo con una calavera, idéntico a uno hallado en la escena del crimen.

Otras pruebas que sumó en su investigación el fiscal Abraldes son una serie de videos de cámaras de seguridad de la zona del estudio, donde el domingo se ve la llegada del abogado, luego la del taxi boy y su posterior huida con un morral en la que llevaría los elementos robados.

El crimen de Bautista ocurrió el domingo 13 de este mes pero se descubrió el día siguiente, cuando su esposo -con el cual estaba casado en matrimonio igualitario- lo fue a buscar a su estudio de la calle Santiago del Estero 286, 6 «A», de Monserrat, ya que no tenía noticias de él desde el día anterior.

El letrado fue encontrado en ropa interior, atado de pies y manos con una sábana y con una bolsa en la cabeza en una oficina que funcionaba como dormitorio, ya que a veces se quedaba a dormir porque vivía en Esteban Echeverría.

Los investigadores determinaron que el asesino se había robado un teléfono celular, unos 8.000 pesos y las llaves de la oficina.

La autopsia determinó que el abogado murió por asfixia, debido a la compresión tras haber recibido fuertes golpes en la mandíbula que le produjeron fracturas, y establecieron que no presentaba signos defensivos.

Por ese emotivo, los peritos creen que el asesino lo desvaneció con los golpes en el maxilar y luego lo asfixió.

La puerta de ingreso al estudio no estaba forzada, por lo que desde un principio se especuló que el asesino era alguien conocido por la víctima.