La vecina del partido de Pilar que rescató a María Gabriela Oliveto tras ser liberada en camisón y maniatada con precintos plásticos luego de ser secuestrada en Córdoba, aseguró que la mujer «temblaba de los nervios y estaba muy asustada» y dijo que le pidió ir al baño y el teléfono para llamar a su familia.

«Estaba asustada, le dije ‘sentate, toma un poco de jugo’. Temblaba de los nervios, no se acordaba su dirección, ni números de teléfono. Me repitió muchas veces que estaba secuestrada», relató esta mañana a la prensa Claudia, una mujer de 30 años que vive en la calle Lincoln y Pigüe, de Pilar, hasta donde llegó esta madrugada Oliveto para pedir ayuda.

Según el relato de la mujer, Oliveto tocó su timbre cerca de la una de la madrugada.

«Yo vivo sola con mi hijo y me dio un poco de miedo. Igual creo que hice lo que cualquier ciudadano hubiese hecho. Me dio un poco de miedo porque era una desconocida y por ahí quería entrar a robarte», explicó Claudia al canal Todo Noticias.

Gabriela Oliveto estaba aún con las manos sujetadas con precintos plásticos y le pidió ayuda.

«Me dijo que era la mujer secuestrada, que se llamaba Oliveto y que quería ir al baño. Yo le corté los precintos y le indiqué dónde estaba el baño. Estaba muy nerviosa. Temblaba del miedo», relató.

La mujer contó que Oliveto le dijo que durante su cautiverio no pudo ver a nadie porque estuvo con los ojos vendados.

«De hecho, tenía un pañuelo en el cuello, como si se lo hubiese bajado recién cuando llegó a mi casa», agregó la vecina, quien aseguró que la mujer secuestrada «estaba desorientada» por lo alejada que estaba de su casa.