Misterio: se cumplen diez años de la desaparición de Sofía Herrera

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Dónde estará Sofi?, ¿Cuánto tiempo faltará para que aparezca? o ¿Por qué se llevaron a una nena?, son las preguntas que durante estos 10 años se hizo y se sigue haciendo María Elena Delgado, la madre de Sofía Herrera, que desapareció el 28 de septiembre de 2008 de un camping de la ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego.

La causa de la desaparición, que ya cuenta con dos expedientes de unas 13 mil fojas, está siendo investigada desde el año pasado por un nuevo juez que abrió “una esperanza” para la familia de la niña que tenía 3 años al momento de desparecer.

La madre de la nena contó que recuerda “como si hubiese sido ayer” que el día que llegaron al camping John Goodall, ubicado a unos sesenta kilómetros al sur de Río Grande y vio por última vez a su hija.

Además, la mujer relató que para la familia, la desaparición de la nena “fue un antes y después” y que siguieron adelante “por Yuliana” que es la hermana de Sofía y que nació cuatro meses después de la desaparición.

“De aquel 28 me acuerdo que llegamos al camping a las 11:00 más o menos, pagamos la entrada al cuidador y estacionamos los dos autos en los que fuimos. Bajaron los chicos, que eran cuatro, y yo le acomodé la camperita a Sofi. Un grupo se fue a ver donde íbamos a comer y yo me quedé acomodando las cosas en la camioneta. Se calcula que tardaron 9 o 10 minutos. Ya ahí Sofi no venía en el grupo”, recordó María Elena, que recorrió casi todo el país con la foto de su hija para buscarla.

Fabián Herrera, el padre de la nena, pensó en ese momento que su hija se había vuelto al auto y cuando se encontró con su esposa, vieron que no estaba y ahí comenzaron a buscarla.

“En ese lugar no había peligro de nada. Nunca se nos pasó por la cabeza que alguien se la pudiere llevar. Nunca se nos cruzó que alguien pudiera desaparecer de una manera tan rápida y extraña como pasó con Sofi”, relató.

María Elena comentó que desde ese día, “fue un antes y después”, que “todo cambió para siempre” y que pudieron continuar hasta ahora por Yuliana, que fue “el motor que les permitió seguir».