Por segunda vez en tres días el aeropuerto «Benjamín Matienzo» de Tucumán fue cerrado hoy a raíz de una denuncia que advertía sobre la colocación de una bomba, lo que provocó el desvío a Salta de un vuelo de la empresa Latam que debía aterrizar esta mañana mientras otro de Aerolíneas Argentinas no pudo despegar para cumplir el servicio hasta Buenos Aires.

Aunque oficialmente no se dieron a conocer detalles de la amenaza, se supo que la decisión de cerrar la terminal se tomó porque la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) recibió un correo electrónico en el que se advertía sobre la colocación de una bomba en las instalaciones ubicadas en Cevil Pozo, a unos 15 kilómetros al este de la capital tucumana.

La PSA decidió, entonces, la inmediata evacuación de pasajeros, empleados y hasta operarios de la torre de control de la aeroestación.

«No encontraron nada en el edificio central del Aeropuerto y ahora están revisando con perros en las inmediaciones del predio de la terminal», dijo a Télam una fuente aeroportuaria local.

La amenaza se estima que fue realizada por un ex empleado que fue despedido sin causa, con un mensaje en el que advertía sobre la colocación de explosivos en el aeropuerto porque «no le importaba nada» ya que su familia se había quedado sin poder comer.

«Me despidieron sin causa y la van a pagar», fue la advertencia recibida por el personal de la PSA a través de un mail, en el que se afirmaba que «cualquier avión que aterrice o despegue hoy en Tucumán va a ser un despliegue de fuegos artificiales».

Por la situación, el vuelo LA4150 de Latam, que venía de Buenos Aires, fue desviado hacia Salta, mientras que el AR1446 de Aerolíneas Argentinas, que estaba por despegar desde el aeropuerto tucumano, regresó a la plataforma y sus pasajeros descendieron del aparato.

El malestar y las quejas invadieron la zona del aeropuerto ya que tanto los pasajeros que esperaban embarcar como los familiares y amigos que llegaron para recibir a los que venían desde Buenos Aires fueron trasladados al playón de estacionamiento donde deberán esperar al menos hasta las 13, horario que, según estimaciones, se reabrirá la estación aérea una vez cumplida la revisión.

Para hoy, el aeropuerto tiene previsto el arribo de seis vuelos, todos con salida desde Aeroparque, pero hasta el momento sólo aterrizó el primer servicio de Aerolíneas Argentinas (vuelo 1406) que llegó cerca de las 8. El siguiente de Latam (4150), previsto para las 9.34, fue derivado al aeropuerto de Martín Miguel de Güemes, en Salta.

En tanto, el vuelo de Aerolíneas 1468 se reprogramó para su arribo a Tucumán a las 14.30 y el 1446 de la misma empresa para su llegada a esa provincia a las 16.

Este nuevo incidente sucede tres días después de que una «broma» generara serias complicaciones en el aeropuerto durante el arribo de un avión de Latam, cuando un hombre de 60 años se acercó al mostrador de la empresa aérea para consultar por el retraso en un vuelo.

Cuando le dijeron que estaba por llegar, soltó una frase que desató el caos: «Vine a esperar a mi suegra. Si se cae el avión es porque yo puse una bomba».

El autor de esa broma, identificado como Claudio Calvi, seguía esta mañana detenido a la espera de una resolución del juez federal Daniel Bejas para recuperar la libertad.