El sospechoso por el crimen en Brasil está «escondido o salió de la isla»

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Mariano Vergara, el cónsul argentino en Salvador de Bahía, confirmó esta mañana que el brasileño que fue identificado por testigos como el agresor de Marcelo Rey está «escondido o salió de la isla».

De acuerdo al funcionario, que viajó a Morro de San Pablo para agilizar los trámites de repatriación del cuerpo de la víctima y controlar que la Policía de Brasil apure la investigación, es «muy probable» que el sospecho haya escapado del lugar. Además, en diálogo con Radio Nacional, Vergara advirtió que está esperando que el país libre la orden de captura.

Respecto del agresor, el cónsul aseguró que los argentinos que viven en la isla contaron que es un hombre con antecedentes: «Todos coinciden que es un individuo violento, que lo que ocurrió fue una acción personal de él, que no había problemas entre ellos. Esta persona es una persona aparentemente violenta, no era un tema con los argentinos, tenía un historial agresivo».

Asimismo, Vergara habló sobre la familia de Marcelo, quien desde septiembre estaba instalado en la isla y desde hace tres años en el país, y sobre cómo llevan adelante ese difícil momento: «Están conmocionados, en contacto permanente con nosotros. Van a recibir el cuerpo en Buenos Aires , no van a venir a Morro. Acá están todos los amigos de Marcelo, que era una persona muy querida».

Y antes de finalizar la entrevista, el funcionario argentino confirmó que «el cuerpo será repatriado entre sábado y lunes, según demanden los trámites». «Pero ya está en Salvador y en manos de la empresa que se va a encargar del traslado», finalizó.

Marcelo «Conejo» Rey, de 38 años y oriundo de Lanús, había concurrido a un bar el lunes por la noche cuando fue increpado por un brasileño, que comenzó una discusión y se tornó violenta cuando comenzó a pegarle al argentino. «Habían bebido mucho y se estaban por ir cuando empezaron a discutir por la cuenta, sobre a quién le tocaba pagar, me contaron mis empleados, que dijeron que ya los habían visto tomando juntos otras veces», indicó al diario La Nación, el dueño del bar ubicado en la Segunda Playa, Herminio «Junior» Galeano.

En un momento, el brasileño le pegó una patada en la pera a Marcelo, que cayó de espalda al piso, se golpeó la cabeza, se fracturó las vértebras cervicales y murió en el acto.