La esposa del cabo de la policía federal Juan Carlos González, uno de los efectivos asesinados en La Matanza, aseguró esta mañana que su marido «era un excelente padre, un hombre maravilloso» y pidió que el homicida «no salga más» a la calle y que «destruyó a dos familias».

«Me arrancaron a un hombre maravilloso y excelente padre. Solo quiero que el asesino no salga más porque destruyó dos familias», dijo a Télam Alejandra Orellana en la puerta de su casa, a unas ocho cuadras de la panadería donde fue asesinado su marido.

Orellana agregó que su esposo, quien prestaba servicios en la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la policía Federal, fue asesinado «a sangre fría».

«Nunca se defendió de la agresión del asesino. Este hombre mató con una total impunidad, porque tenía un arma a pesar de sus problemas mentales», dijo la mujer, quien se encontraba junto a vecinos, amigos y conocidos que se acercaron hasta su vivienda para acompañarla.

«Sólo pido justicia para mi marido y para nuestro amigo Andrés Oxance, porque también hay otra familia que perdió a un excelente hombre», agregó Orellana, segundos antes de partir hacia la morgue judicial, donde debía realizar la documentación para poder retirar el cadáver de su marido.