Córdoba reclama el envío de fuerzas federales antidrogas

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Pasados seis meses de la asunción de Mauricio Macri y después de varias promesas de la Nación en materia de seguridad, la paciencia del gobierno de esta provincia empezó a diluirse. Ayer se reclamó la llegada de la asistencia para la lucha contra el narcotráfico prometida. Repetirá mañana el planteo el ministro Carlos Massei, en la reunión del Consejo de Seguridad Interior.

Massei enfatizó ante el diario La Nación que ya pasó medio año y es tiempo de que el Gobierno «cumpla con su rol para avanzar en la coordinación». Afirmó que ya mantuvieron reuniones y que hay «diálogo abierto» con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el secretario nacional del área, Eugenio Burzaco, «pero lo prometido no llega».

Su mayor preocupación, dijo, es que la provincia no puede «blindar los límites» fronterizos y, por lo tanto, frenar la entrada de droga: «Una parte ya viene como pasta base y la otra se cocina acá. En las zonas más vulnerables les venden [a los jóvenes], los hacen adictos y después [ellos] terminan comercializando y cometiendo delitos violentos para tener con qué comprar».

Dijo que la provincia avanza en el plan integral de seguridad que replica, adaptada, la experiencia que llevó adelante Bogotá, con intervenciones urbanísticas y programas de inserción para jóvenes, mientras siguen esperando que la Nación refuerce la lucha contra el narcotráfico, «que es un delito federal».

Consultados voceros del Ministerio de Seguridad de la Nación bajaron el tono de la polémica. «Todo está en marcha; estamos realizando todo lo acordado y trabajando en los temas», dijeron.

Después de la denuncia del cura Mariano Oberlín, párroco de la seccional Quinta de esta ciudad, sobre las amenazas a las madres que reclamaron ayuda para luchar contra el consumo de paco de sus hijos, la administración de Juan Schiaretti revitalizó sus pedidos de asistencia al gobierno federal.

Las autoridades locales habían negado la existencia de paco en la provincia, pero terminaron aceptándolo después de que un peritaje lo comprobó.

Ayer, Schiaretti se reunió con Oberlín; el cura dijo que coincidieron «en que la represión sola no alcanza, sino que hay que acompañarla con capacitación, integración laboral y con programas que ayuden a la gente». Continuó: «El diálogo fue franco, con propuestas de ambas partes. [Schiaretti] nunca negó la realidad, la conoce. Esperemos seguir avanzando en soluciones».