El exjuez Reynoso autorizó insólitos traslados de cocaína

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En el juicio contra el ex juez federal de Orán Raúl Reynoso apareció un extraño oficio que el exmagistrado había enviado en abril de 2012 al entonces jefe de la Aduana de esa ciudad fronteriza con Bolivia. En él autorizaba a sus empleados, entre ellos, a uno de sus ahora coimputados, a trasladar estupefacientes en sus autos particulares.

La sospecha de los investigadores es que durante los 11 años de gestión de Reynoso al frente del juzgado federal de Orán parte de la droga incautada en procedimientos desaparecía y luego se vendía, muchas veces en Bolivia. El hallazgo de este documento, que encontró el nuevo jefe de la Aduana de Orán en un bibliorato, es clave para avanzar en esta hipótesis.

El juez federal de Salta Jorge Bavio investiga desde hace más de un año la posible adulteración de la droga que era enviada a incinerar tras los secuestros en los operativos que ordenaba el juzgado conducido entonces por Reynoso. Un testigo oriundo de Yrigoyen, localidad situada a unos 15 kilómetros de Orán, denunció esas eventuales maniobras en el Juzgado Federal Nº 1 de Salta.

En la investigación se detectó que nunca se hacían los test con reactivos -como se prevé en los protocolos- para confirmar el grado de pureza de la cocaína. No se sabía lo que se quemaba. Para tener una dimensión de la cantidad de droga que se manejaba en el juzgado, solo en las nueve causas por las que ahora está siendo juzgado Reynoso se secuestraron 2000 kilos de cocaína, valuadas en unos 12.000.000 de dólares.

“Los vehículos particulares identificados con los dominios GPV271 y GZL299, pertenecientes a los empleados Néstor Conrado Acosta y Julio César Aparicio, se encuentran afectados a tareas del juzgado federal a mi cargo, entre ellas, el traslado de secuestros compuestos por estupefacientes”, reza el oficio de abril de 2012 firmado por Reynoso y enviado al entonces jefe de la Aduana de Orán, Julio de la Vega.

Si ese oficio fue remitido a la Aduana es porque esos vehículos -que con aquella orden judicial estaban autorizados a transportar estupefacientes- posiblemente cruzaron a Bolivia por el paso cercano a Aguas Blancas, donde, conjeturan los investigadores, se iba a devolver la droga secuestrada a sus dueños a cambio de dinero.