Julieta Silva, la mujer detenida por atropellar y matar a su novio, Genaro Fortunado, el 9 de septiembre pasado en Mendoza, rompió el silencio desde la cárcel.

«Si me hubiera dado cuenta, no me voy. La verdad es que no lo vi», dijo en una entrevista a Televisión Andina (TVA) y a Sitio Andino de Mendoza

Julieta además explica que la pelea de Genaro a la salida del boliche no fue con ella: «Se estaba peleando con un tercero y en el grupo entero se fue».

Además, dijo que ella no había visto que lo había atropellado y que cuando el trapito la llama creyó que era «para que le pagara». «El Trapito me dijo que le había pisado la cabeza, y no me quise acercar por eso… porque no podía creerlo y tenía esperanzas en la ambulancia», dijo.

«Estoy enamorada aún de Genaro. Lo único que quiero es demostrar lo que realmente pasó. Quiero estar con mis hijos», agregó.