La turista argentina Natalia Cappetti, quien había sido baleada durante el Carnaval cuando por error entró en un auto a una favela de Río de Janeiro, murió a causa de las heridas recibidas tras haber permanecido casi un mes internada, informaron hoy las autoridades.

El cuerpo de la víctima se encontraba esta mañana en el Instituto Médico Legal y su familia estaba haciendo los trámites para enviarlo a la Argentina en las próximas horas, dijo a Télam un vocero del consulado argentino en Río de Janeiro.

El hecho ocurrió el 27 de febrero cuando Cappetti (42) estaba con su marido y una pareja de españoles en un Nissan Sentra alquilado que fue atacado a balazos cuando ingresó al Morro dos Prazeres, una favela de la región de Santa Teresa.

Cuando ocurrió el ataque de los narcos, la mujer y su amiga, llamada Marisa Luis Barcos Mana (61), estaban sentadas en el asiento de atrás del auto, mientras que el vehículo era conducido por Jesús Latorre (63) y en el asiento del acompañante iba Dib, quienes resultaron ilesos.

La Unidad de la Policía Pacificadora del Morro dos Prazeres informó que los delincuentes no llegaron a robar nada del vehículo atacado y escaparon hacia dentro de los pasillos de la favela cuando percibieron que había sangre en el interior del vehículo.

La mujer murió en el Hospital Souza Aguiar de Río de Janeiro, donde ingresó de urgencia al recibir un disparo en la espalda que le afectó el riñón y el duodeno.

Según los sobrevivientes del ataque, el GPS llevó por error a los turistas a la entrada de un centro de ventas de drogas de la favela, cuando buscaban llegar al camino hacia el Cristo Redentor.

«Todavía no hay detenidos por este caso», dijo a Télam un portavoz de la Policía Civil (Investigaciones).

Cappetti era oriunda de la ciudad santafesina de Arroyo Seco, departamento Rosario, mientras que su esposo Juan Manuel Dib (45) es vecino de Villa Amelia.

La argentina es el segundo turista que muere por errores con el GPS en las favelas cariocas: en el mismo lugar e iguales circunstancias fue asesinado el turista italiano Roberto Bardella.