Un juez de Paz de la localidad misionera de San Ignacio fue asaltado y torturado por al menos tres hombres que cada vez que él les decía que no tenía dinero, le cortaban la yema de los dedos con un cuchillo, informaron hoy fuentes policiales.

El asalto, que se conoció hoy pero fue cometido el domingo, comenzó cuando Luis Ricardo Alcaraz (79), salió -debido a un corte de luz- al frente de su casa, ubicada sobre la calle Independencia de esa localidad, a 68 kilómetros al norte de Posadas.

«Cuando salí, uno de los delincuentes no me da tiempo a nada, me toma del cuello, me empuja, me tira al piso, me pone la cabeza contra al cerámica», contó Alcaraz.

Dijo que todo el tiempo le pedía «plata, plata, plata» y le decía que «no era ladrón, pero que estaba desesperado porque la mamá tenia cáncer y necesitaba dinero, que es una realidad, pero siempre tienen una excusa parecida como para justificarse».

«Ahí en el suelo me producen un corte con un arma blanca en la frente y empecé a sangrar. Recorrimos toda la casa, yo no tengo mucho dinero, pero se recolectó algo. Ellos me decían que tenía caja fuerte y plata de la Justicia», recordó.

Alcaraz aseguró que no le vio las caras a los ladrones porque le alumbraban siempre la cara y que cada vez que le pedían algo y él no accedía le cortaban la yema de los dedos, «que es muy doloroso y muy sangrante».

Finalmente, los delincuentes, además de 8.000 pesos, encontraron unas joyas de su madre, dos teléfonos celulares y una notebook, pero como seguían pidiéndole dinero les ofreció ir al cajero automático.

Entonces, a punta de pistola, salió de la casa caminando con uno de los asaltantes rumbo a un cajero que se encuentra a unas tres cuadras, mientras los dos cómplices los seguían desde atrás.

En el camino, se cruzaron con mucha gente, ya que debían pasar por un nuevo boliche bailable, pero nadie se percató de lo que estaba sucediendo hasta que una policía que hacia servicio adicional vio la cara ensangrentada del magistrado.

Entonces, se abalanzó sobre el ladrón que llevaba al juez, el cual escapó corriendo al igual que sus cómplices.

Poco después, tomó intervención en el hecho el juzgado de Instrucción 7 de Posadas, a cargo de Carlos Jorge Giménez, que ordenó un operativo conjunto entre la comisaría de San Ignacio y personal de Divisiones Especiales en el barrio Virgen de Lourdes, de esa ciudad, famosa por sus Reducciones Jesuíticas.

En el allanamiento a una vivienda, se detuvo a cuatro jóvenes de entre 18 y 19 años y hay un quinto sospechoso que está siendo buscado, según los investigadores.

Además, se secuestró una mochila, que fue reconocida por el juez como suya, la suma de 10.900 pesos y dos teléfonos celulares.

En tanto, se hallaron dos cuchillos y dos destornilladores que fueron secuestrados y serán peritados para saber si fueron usados en el hecho, informaron los voceros.

El juez de Paz recibió curaciones en el hospital local por las lesiones que sufrió en el cuero cabelludo, en la frente y en tres dedos de la mano izquierda.