Un hombre fue condenado hoy a prisión perpetua por el femicidio de su esposa, a quien le disparó con un arma en la ciudad santafesina de Rafaela, informaron fuentes judiciales.

La pena recayó en Jonatan Ariel Díaz, quien fue condenado por los jueces Osvaldo Carlos, Alejandro Mognaschi y José García Triano por el femicidio de su esposa, Micaela Soledad Bordino (24), cometido el 1 de febrero de 2015.

De esta forma, los jueces desestimaron los argumentos de la defensa de Díaz, a cargo de los abogados Raúl Domenella y Pablo Mosconi, que intentó convencerlos de que el disparo que mató a Bordino había sido «accidental».

La pena de prisión perpetua corresponde al «delito de homicidio calificado por el vínculo, por mediar violencia de género, agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil».

Los fiscales del Ministerio Público de la Acusación, Guillermo Loyola y Ángela Capitanio, se manifestaron «conformes» con el fallo de los jueces y consideraron que «entendieron que se dieron todas las calificantes, fundamentalmente, la violencia de género».

Por otra parte, los funcionarios del MPA hicieron hincapié en que «si bien los testigos y vecinos hicieron aportes, fueron trascendentales las pruebas científicas, fundamentalmente las realizadas por el médico forense y por el perito balístico».

«En la escena del hecho había sólo dos personas, la víctima y el victimario, y lo que pudimos corroborar es que la muerte de la mujer no fue producto ni de un autodisparo ni de un disparo accidental», sostuvieron.

Loyola y Capitanio precisaron que «descartados el autodisparo y el accidente –que fueron las hipótesis de la defensa del condenado–, surgió entonces que el disparo fue hecho por otra persona. Y con la víctima había una sola persona, que era Díaz».

Los fiscales concluyeron que «el lugar de la cabeza en el que ingresó la bala, la dirección del proyectil y la distancia desde la que se realizó el disparo (a 17 centímetros) permitieron confirmar que es imposible que haya sido la misma víctima la que disparó el arma».

Por otra parte, indicaron que «el arma utilizada (un revólver calibre 32) es muy antigua, y el gatillo tiene una dureza excesiva que requiere cierta fuerza para accionarlo que no es posible que la víctima haya ejercido».

El Tribunal informó que los fundamentos del fallo serán informados a partir del lunes 5 de diciembre.