Santa Fe: Preventiva para integrante de dos bandas de “pescadores” en cajeros automáticos

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Se trata de un hombre de 46 años oriundo de Morón, provincia de Buenos Aires. El fiscal Andrés Marchi le imputó 17 hechos ocurridos en la ciudad de Santa Fe. Su detención se suma a las condenas ya resueltas para René Acosta y Walter Salvatierra, quienes devolvieron el dinero a las víctimas.

Un hombre de 46 años cuyas iniciales son RRO quedó detenido con prisión preventiva en el marco de una investigación por el robo a clientes de cajeros automáticos a través de la modalidad delictiva conocida como “pescadores”. La medida cautelar fue ordenada por el juez Héctor Candioti a solicitud del fiscal a cargo de la causa, Andrés Marchi.

El funcionario del MPA imputó al detenido por 17 hechos cometidos en el marco de dos bandas delictivas. Los delitos que le atribuyó son hurto y defraudación especial reiterada (17 hechos); y asociación ilícita agravada reiterada (dos hechos).

La prisión preventiva resuelta por el juez para RRO se suma a las condenas para otros dos hombres en el marco de la investigación del fiscal.

Los hechos

“Los delitos fueron cometidos por RRO junto a otras personas entre el 8 de noviembre de 2014 y el 4 de diciembre de 2015 en al menos 12 cajeros automáticos distribuidos en toda la ciudad”, indicó Marchi. “Ocho de esos hechos fueron con una de las bandas que integraba el detenido, y los otros nueve los cometió junto a la otra banda”,agregó.

El fiscal también se refirió al monto del perjuicio económico que estas dos bandas produjeron a sus víctimas. “No sólo extrajeron dinero con la tarjeta de débito o de crédito que le sustrajeron a sus víctimas, sino que también tomaron créditos, hicieron transferencias bancarias y concretaron compras en comercios”, enumeró Marchi.

En tal sentido, el fiscal manifestó que “de acuerdo a lo denunciado por algunas de las víctimas y a los movimientos bancarios registrados, el perjuicio económico ocasionado a los clientes de los cajeros ronda los 330 mil pesos, dinero que fue devuelto a las víctimas por las dos personas que ya fueron condenadas”.

Cómo operaban

El fiscal explicó cómo cometía los delitos la banda criminal. “Instalaban un dispositivo conocido como «pescador» en la ranura del cajero automático. Se trata de un elemento que se adhiere con pegamento y/o con cinta aisladora en la boquilla lectora de las tarjetas de débito/crédito del cajero con el cual logran retenerla cuando es ingresada por el cliente del banco», precisó.

«Cuando la víctima introducía su tarjeta, quedaba retenida. De inmediato, como si fuera de casualidad, se acercaba otra persona que se mostraba interesada por lo ocurrido y le ofrecía su teléfono celular para que llamara al número de contacto de la entidad bancaria que aparecía en la pantalla del cajero», relató Marchi.

«Ante este ofrecimiento, no se debe entablar ningún tipo de comunicación telefónica desde el celular de un desconocido –recomendó el fiscal–, porque en realidad, la llamada no se hacía al banco, sino que se realizaba a otro integrante de la banda delictiva, quien le solicitaba datos personales a la víctima, entre ellas, su clave PIN de acceso al cajero, o la inducía a que accionara su clave a la vista de quien le había ofrecido el teléfono», agregó.

Por último, el fiscal relató: «las dos personas –la víctima y su victimario– se iban, e inmediatamente ingresaba otro integrante de la banda a retirar la tarjeta de débito que había sido «pescada» en el cajero. Entonces, con la tarjeta mal habida y la clave PIN que había sido suministrada en la comunicación telefónica, se realizaban extracciones de efectivo, tomas de crédito, compras en comercios y transferencias a cuentas de terceros».

Condenas

En el marco de la investigación que viene realizando el fiscal Marchi, ya fueron condenados otros dos hombres: René Aurelio Martín Acosta de 45 años – oriundo de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires– y Walter Sebastián Salvatierra.

La pena establecida para Acosta es a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por ser coautor de los delitos de hurtos reiterados; defraudación especial reiterada; y asociación ilícita; todos ellos en concurso. Por su parte, Salvatierra fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de hurto y defraudación especial reiterada, y por asociación ilícita reiterada, en concurso real. En tanto, continúan prófugos un hombre cuyas iniciales son JDA y una mujer cuyas iniciales son AA.