Ya hubo 44 robos en countries en lo que va del año

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Una casa con amarra exclusiva ubicada dentro de un barrio privado que, a su vez, integra una especie de ciudad cerrada. Todo salpicado de cientos de guardias y cámaras de seguridad. Pocos lugares parecen más seguros para vivir. Pero no todo es lo que parece. Así lo constató un médico anestesista que, el miércoles a la noche, fue sorprendido por ladrones en su propiedad del barrio naútico El Yatch, de Nordelta (Tigre) cuando estaba preparándose para cenar con su esposa y su bebé de apenas unos meses.

Con este nuevo golpe, en lo que va del año ya suman al menos 44 asaltos en countries del Conurbano, según un relevamiento realizado por el diario Clarín.

Fuentes policiales indicaron que los asaltantes lograron escapar con más de medio millón de pesos (entre moneda argentina, dólares y euros). La manera de huir fue digna de un guión de cine: remando desde el canal que bordea la casa de la víctima hasta encontrar el cauce del Río Luján.

De acuerdo a lo que reconstruyeron los policías de la DDI de Tigre, el anestesista –de 63 años– estaba descansando en la planta baja, en el living, con su bebé. Miraba TV mientras su esposa, de 34 años, preparaba la cena en la cocina.

Una hipótesis es que los asaltantes habrían encontrado una de las puertas de la casa abiertas y por eso les resultó tan sencillo sorprender a la familia.

“Entraron tres ladrones armados y los redujeron inmediatamente. No se cubrieron las caras e iban con ropa normal. Pidieron ir directamente a la caja fuerte”, confiaron fuentes del caso a cargo del fiscal Mariano Magaz, de la UFI descentralizada de Rincón de Milberg.

Dos de los asaltantes obligaron al anestesista a llevarlos a la planta alta. Allí había una caja fuerte que fue abierta por la víctima y en la que había 600.000 pesos en diferentes monedas.

“Los ladrones se llevaron todo el efectivo, pero también una computadora Mac y dos celulares iPhone”, agregaron las fuentes. Luego de recoger el botín la banda inmovilizó al matrimonio con precintos y los dejó encerrados en una habitación junto con el bebé para escapar.

El robo ocurrió cerca de las 20.30 y recién pasadas las 22 el médico logró zafarse de los precintos, desatar a su esposa y avisar lo que había pasado a la seguridad del barrio El Yatch (uno de los más nuevos del complejo), que transfirió el alarma a la seguridad de Nordelta.

Ayer se trataba de establecer si los asaltantes accedieron a este barrio por agua, en alguna especie de bote, o de alguna manera vulneraron el alambrado perimetral. Para esto se analizaban las cámaras de seguridad del barrio.