Cada hora, hay dos denuncias de violencia de género en la Capital

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El último relevamiento de la Fiscalía de la Ciudad de Buenos Aires es más que preocupante: cada 60 minutos se reciben dos denuncias de agresiones a mujeres en la Capital Federal, y de cada dos casos que investiga un fiscal porteño, uno corresponde a violencia de género.

El extenso informe, al que accedió el diario La Nación, se realizó durante el primer semestre del año, que registró 8572 víctimas que radicaron denuncias. Esto refleja un incremento del 25% respecto del mismo período del año último. Los especialistas coincidieron en que esta suba tiene tres componentes: se comenzó a desmitificar el sentimiento de vergüenza que imposibilitaba a las mujeres hacer denuncias, se naturalizaron ciertas conductas de maltrato que padecen y hubo una fuerte apertura por parte de la Ciudad al acceso a la Justicia.

Se agrega que el 90% de las víctimas son mujeres, y en la mayoría de los casos la violencia ocurre en el hogar que comparten con el agresor. Esta situación es un agravante, ya que por lo general existe una dependencia económica y social que no ayuda a mejorar la situación de las mujeres damnificadas.

Para combatir esta problemática, en la ciudad de Buenos Aires existen cinco fiscalías especializadas en la temática de violencia de género, y además se está proyectando la creación de un nuevo cuerpo móvil de profesionales de la policía de la ciudad que, en casos de alto riesgo, se dirigirá a la casa de la víctima para realizar el seguimiento. Además, el Ministerio de Seguridad porteño otorga botones antipánico a mujeres que sufren serias agresiones. En lo que va del año ya se entregaron 1690.

El incremento en la cantidad de denuncias de violencia de género en la Capital es un eje de preocupación para los fiscales que llevan adelante estos casos, y también para el Ministerio de Seguridad porteño. Según los últimos datos de la Fiscalía de la Ciudad, se registró un aumento del 25% de víctimas de violencia contra la mujer respecto del mismo período de 2015.

«La violencia de género está arraigada en todas las prácticas culturales, mientras que el escenario familiar es aquel donde es más fácil su ejercicio por su invisibilidad y su naturalización», explicó la titular que coordina las cinco fiscalías porteñas especializadas en violencia de género, Genoveva Cardinali.

De acuerdo con el estudio, las víctimas son principalmente personas de mediana edad. Un 37% tiene entre 26 y 35 años, mientras que el 28% entra en el rango etario de entre 35 y 45 años, el 23% cuenta con más de 46 años y el restante 12% con menos de 25 años.

«Nos llama la atención que los casos de violencia de género hayan crecido entre los jóvenes; actualmente detectamos mucha violencia en la etapa del noviazgo», señaló la fiscal. Asimismo, agregó que en la Argentina sigue instalada una cultura patriarcal, y para erradicar este tipo de comportamientos violentos hay que cambiar la cultura, y educar a las adolescentes para que sepan detectar la violencia.

Cardinali recordó que no hace mucho tiempo los casos de agresión contra la mujer no eran investigados. «Ahora están en la mira, y hay personas especializadas que tienen una perspectiva de género para entender lo que le pasa a la víctima que hizo la denuncia», dijo la fiscal. «Antes, estos casos se archivaban porque el delito se cometía entre cuatro paredes y no había testigos presenciales, ahora hay testigos de contexto o indiciarios, que dan credibilidad a la versión de la víctima», continuó.

También coincidió en este punto la titular del Departamento de Políticas de Género de la Policía de la Ciudad, Liliana Rubino: «La mayoría de los casos de violencia contra la mujer son intramuros, por eso hay que acompañar a la víctima luego de que hizo la denuncia».

Según la comisionada, en estos casos, los oficiales trabajan de civil, porque a veces deben visitar a la mujer para hacer seguimientos, o conseguir elementos de prueba; durante estas entrevistas, a veces se encuentran con el maltratador, quien aún vive en el domicilio. Para Rubino, esta problemática no se soluciona únicamente con la denuncia, sino que hay que trabajar integralmente con otros organismos para contener a la víctima.

De acuerdo con el informe, cerca del 70% de las víctimas reside en la zona sur de la ciudad; asimismo, los barrios que registraron la mayor cantidad de denuncias son Palermo, Balvanera y Villa Lugano. Según los especialistas consultados, se registró un crecimiento de denuncias por casos de violencia de género, por una combinación de tres factores: el ámbito de la Ciudad facilitó el acceso a la Justicia, con fiscalías especializadas en este tipo de problemática; existe una naturalización de maltrato a las mujeres, y un cambio en el pensamiento de la víctima, quien ahora experimenta menos vergüenza a la hora de denunciar una agresión por parte de su pareja o marido y se siente más contenida por el Estado.

«Se naturalizó el maltrato: a veces un insulto, un empujón, o un tirón de pelo forma parte de lo cotidiano, pero no debe ser así; la víctima hoy tiene más coraje al momento de realizar una denuncia y dejar de lado algunos mitos, como la humillación que, hace pocos años, evitaban que acuda a una fuerza de seguridad en busca de ayuda», señaló Rubino.

En el 20% de los casos, el equipo de la Fiscalía porteña evaluó situaciones de alto nivel de riesgo para la seguridad psicofísica de las víctimas, para quienes el uso del botón antipánico es clave. Según fuentes del Ministerio de Seguridad, la central de Alarmas del Ministerio de Justicia monitorea 5335 botones antipánico por casos de violencia doméstica, de los cuales 1690 fueron entregados este año.