Los domicilios de los policías que custodian a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, fueron allanados anoche en el marco de la causa que investiga las amenazas que recibió la mandataria, según informaron fuentes judiciales.

Las actuaciones se originaron como consecuencia del hallazgo de un cartucho de escopeta en la casa que Vidal habitaba en la localidad de Castelar antes de separarse del intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, con quien tiene tres hijos.

Los procedimientos se hicieron en La Plata y en Berisso, y estuvieron a cargo de efectivos de la Gendarmería, que secuestraron teléfonos, documentación y teléfonos celulares.

El cartucho se encontró ayer, luego de que los uniformados que vigilaban el domicilio ubicado en la calle San Pedro se ausentaran por una hora del puesto que cubrían.

El preso que realizó esta llamada fue identificado por el gobierno, aunque su identidad no fue revelada. Según pudo confirmar Clarín, el preso se encuentra en un pabellón de buena conducta de esta penitenciaría. El preso, ahora, será indagado por la fiscal que interviene en la causa, Leyla Aguilar, perteneciente a la UFI N°5.

Alegaron que lo hicieron porque debieron concurrir a la seccional de Castelar Norte con el propósito de retirar un vale para cargarle combustible al patrullero en el que se movilizaban.

Con anterioridad a este hecho, Vidal habría recibido una serie de llamados intimidatorios, uno de ellos procedente de la Unidad Penitenciaria 9, en la cual un hombre le decía que «le iba a explotar la Gobernación».