Indagan a cuatro hombres acusados por secuestros

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Cuatro hombres serán indagados hoy acusados de integrar una organización que habría cometido al menos dos secuestros en el partido de Lanús. En tanto, uno permanece prófugo y todavía resta identificar a otro de los captores.

Según fuentes judiciales, los sospechosos serán interrogados por el titular del Juzgado Federal Criminal y Correccional de Lomas de Zamora N°1, Alberto Santa Marina. 

Los acusado habían sido detenidos por pedido del fiscal a cargo la Fiscalía Federal N°1 de esa jurisdicción, Sergio Mola, y del titular de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos, Santiago Marquevich.

Si bien todavía resta aprehender a un imputado e identificar a otro presunto integrante de la organización, los representantes del Ministerio Público destacaron que las detenciones concretadas durante seis allanamientos realizados en los últimos días permitió desarticular la banda.

Según el pedido de allanamiento y de detención firmado por Mola y Marquevich, los cuatro acusados participaron de al menos dos secuestros extorsivos cometidos el 2 de junio pasado entre las 19:15 y las 20:00. Los procedimientos se realizaron en las localidad de Monte Chingolo y Villa Obrera del partido bonaerense de Lanús y en Bernal, ubicado en el partido de Quilmes.

En uno de los casos, una mujer fue interceptada por tres hombres mientras intentaba ingresar a su domicilio ubicado en la localidad de Villa Diamante, de Lanús. Los captores la hicieron subir a un vehículo color gris y emprendieron la marcha mientras negociaban el rescate con el esposo. Finalmente, el pago de 4.000 pesos fue concretado cerca de las 20:00 a la vuelta de la vivienda. Antes de la liberación, la víctima escuchó: «Ahora, vamos a hacer otro».

Así, los ahora detenidos chocaron su auto contra el Renault Clio de su segunda víctima del día y la obligaron a ascender al vehículo. Los imputados negociaron con el marido de la mujer la entrega de 500 dólares, 250 pesos, una notebook, una tablet y alhajas de oro, en la esquina de la casa del matrimonio. Sin embargo, mientras el hombre se dirigía a concretar el rescate, un policía lo interceptó. Para lograr cortar la comunicación con los secuestradores, simuló un ataque cardíaco. Entonces, explicó la situación al uniformado, quien dio aviso a la Brigada de Investigaciones. En ese interín, la víctima apareció golpeada en el lugar, mientras que los llamados intimidatorios continuaron.

Según determinaron los fiscales durante la investigación, uno de los capturados por la justicia federal de Lomas de Zamora era quien comandaba el grupo, se dedicaba a reunir información sobre potenciales «objetivos» y reclutaba a «mano de obra» para cometer los secuestros. Otros dos tenían a su cargo la logística -que implicaba conseguir autos aparentemente robados que eran utilizados para «pasear» a las víctimas-. En tanto que uno de los prófugos y otro de los aprehendidos eran «el brazo ejecutor», según detallaron Mola y Marquevich en su escrito.

Con el análisis de esa información, los representantes del MPF imputaron a los cuatro hombres los delitos de «secuestro extorsivo agravado por la cantidad de intervinientes y por haberse cometido mediante el uso de armas de fuego, extorsión (pues se siguió intimidando a Arias una vez concluido el secuestro, a fin de que entregara dinero), lesiones y robo agravado por el uso de armas de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda y asociación ilícita, todos ellos en concurso real entre sí».