La autopsia a la joven que murió de un paro cardíaco en una fiesta electrónica realizada en la madrugada del domingo pasado en el estadio Orfeo Superdomo de la ciudad de Córdoba, demostró que había consumido éxtasis, aunque no se determinó aún si ese fue el motivo del deceso.

La autopsia practicada en el cuerpo de Tania Abrile, de 38 años, reveló la presencia de metabolitos de anfetamina (éxtasis), confirmó el paro cardíaco y que esa noche no había consumido bebidas alcohólicas.

Para el lunes se espera el resultado del estudio anatomopatológico, que va a permitir establecer si este consumo fue la causa directa de la descomposición que derivó en el paro cardiorrespiratorio que sufrió Abrile y del cual no pudo ser sacada por los médicos.

Hasta el momento la causa sigue caratulada como «muerte de etiología dudosa» y el fiscal que investiga el caso Alejandro Moyano, puso el acento en la ausencia de la Policía Antinarcóticos en la fiesta.

También ordenó dos investigaciones, una para saber si se vendía droga dentro del local donde se realizó el evento y otra por la muerte de la mujer en relación a si hubo alguna negligencia u omisión médica.