Pese a los arrebatos, los pasajeros del Metrobus dicen sentirse seguros

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    Uno de los sitios más emblemáticos y visitados de la Capital, como lo es la zona del Obelisco, se ha vuelto el escenario de arrebatos y robos en los últimos tiempos, en particular para los pasajeros del Metrobus.

    La zona comprendida entre las paradas Obelisco Norte y Obelisco Sur resulta ser el tramo más inseguro de todo el trayecto que cubre desde la avenida San Juan, en el barrio de Constitución, hasta la calle Arroyo, en el barrio de Retiro. Sin embargo, gran parte de los usuarios se sienten “más seguros” luego de las obras del Metrobus de la avenida 9 de Julio que, en beneficio de los pasajeros, han acortado en forma apreciable los tiempos de sus viajes.

    Una reciente encuesta del Observatorio Metropolitano de Seguridad Pública del Ministerio de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, difundida por el diario La Nación, reveló que uno de cada cuatro episodios de inseguridad, es decir el 26% de los casos, tiene lugar en el citado tramo del servicio de Metrobus de la 9 de Julio, tanto en las paradas como en los propios colectivos.

    En la zona relevada, comprendida por las 17 estaciones de dicha línea de Metrobus, se movilizan alrededor de 250.000 personas por día. Los pasajeros encuestados fueron algo más de 2300, además de otros 900 comerciantes que tienen locales en la zona adyacente. Tras este relevamiento, realizado durante el último semestre de 2014, en la traza de los colectivos y dentro de las unidades, el 92% de los consultados declaró ser usuario del Metrobus. De ese porcentaje, el 57% son pasajeros asiduos, mientras que el 35% viaja sólo una o dos veces por semana.

    Según esta encuesta realizada por el gobierno porteño, del total de los delitos registrados, casi el 60% fueron robos y el 36% hurtos.  Camila Pérez, una usuaria del Metrobus, relató: “Fui asaltada más de una vez de la misma manera: eran punguistas. En esta zona hay que estar siempre muy atento y siempre hay que llevar la cartera o la mochila adelante y bien sujeta”.

    Justamente de este estudio también se desprenden otros datos importantes: la mitad de los delitos registrados entre Obelisco Sur y Obelisco Norte fueron con la modalidad “punguista” , mientras que el 27% fue robo a mano armada, y solamente el 10% fue obra de los motochorros.

    “Es normal ver a jóvenes que se aprovechan de mujeres grandes o de chicos distraídos. Arrebatan la cartera o la mochila y salen corriendo”, contó Marcelo Costas, otro pasajero asiduo de la línea 17.

    Dentro del grupo de víctimas que sufrieron el ataque de los punguistas en el Metrobus 9 de Julio, sólo el 36% radicó la denuncia, mientras que el 63% optó por no hacerlo. El estudio detalla, además, “la sensación de seguridad” que tienen los usuarios de Metrobus encuestados, tanto en las paradas como arriba del colectivo.

    Sin embargo, las obras realizadas por el gobierno porteño en agosto de 2013 parecen haber cambiado considerablemente la sensación de seguridad en la traza del Metrobus y sus colectoras. El 61% de los encuestados se siente más seguro ahora que antes de las obras, el 29% se siente igual de seguro y sólo el 4% se siente menos seguro. En este mismo sentido, el 85% de los pasajeros se siente seguro o muy seguro en las paradas; sólo el 12% se siente poco o nada seguro cuando espera el colectivo.

    El primer factor que determina la mayor sensación de seguridad respecto a la misma zona antes de la construcción del Metrobus es la iluminación: el 81% de los encuestados consideró que el lugar mejor iluminado es el elemento clave para la reducción de los delitos.

    El segundo factor es la presencia policial, con el 80% de incidencia; luego las cámaras de seguridad, con el 61%, y por último la poda de los árboles de la zona, con el 26%.

    Los vecinos y comerciantes que tienen locales o viviendas en el tramo comprendido en la citada encuesta fueron consultados acerca de los cambios propios que realizaron en el último año para mejorar la seguridad.

    El 63% indicó que no realizó cambio alguno; el 18% dijo que realizó mejoras en seguridad electrónica, como la instalación de alarmas y cámaras. Y sólo el 10% realizó mejoras de infraestructura, como la colocación de rejas, nuevas cerraduras y mayor iluminación.