Le pidieron un cigarrillo, no tenía y lo mataron a puñaladas

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Diego Ledesma.

Un joven de 24 años fue asesinado a puñaladas en Pergamino porque le pidieron un cigarrillo en la calle y dijo que no tenía.

La víctima fue identificada como Diego Ignacio Ledesma. Tenía 24 años y era padre de una nena.

Según publica el diario Clarín, el asesinato ocurrió la madrugada del sábado, a la salida del boliche Specktra y estaría resuelto: un hombre se presentó a declarar en la Fiscalía y acusó a su concuñado de haber matado al joven.

Ledesma recibió dos puntazos en el lado izquierdo del tórax y otros dos en las piernas. Murió en el acto, desangrado. Su cadáver quedó tendido –boca arriba, los brazos abiertos, como en cruz– en la esquina de Presidente Perón y Solís, muy cerca de la Ruta 8. Lo velaron anteayer, en la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, una ciudad que está ubicada a poco más de 220 kilómetros de Buenos Aires. Al mediodía llevaron sus restos al cementerio municipal.

Que lo hayan matado para robarle quedó descartado de inmediato: al lado del cuerpo habían quedado la billetera y el celular de la víctima.

El fiscal Nelson Mastorchio, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°3, pudo reconstruir la última hora de Ledesma gracias al testimonio de varios testigos. Pero sobre todo del cómplice –está por determinarse si su participación fue voluntaria o no– del asesino, de quien no se difundieron datos personales pero es mayor de edad.

El concuñado del presunto asesino contó que después de que Ledesma le dijera al atacante que no tenía cigarrillos para convidar, éste lo amenazó con robarle las zapatillas. En ese momento arrancó una discusión que terminó a las trompadas. Pero Ledesma y el amigo que lo acompañaba lograron zafarse y corrieron hacia la esquina.

El agresor les arrojó piedras y los invitó a pelear otra vez. Volvieron a discutir y, de acuerdo a la declaración de su concuñado, el asesino corrió hasta donde estaba él con su moto.Le pidió que la encendiera, se subió como acompañante y le dijo que siguiera a los jóvenes, quienes intentaban escapar hacia el centro.

Cuando los interceptaron, el autor del crimen se bajó de la moto y sacó el cuchillo con el que mató a Ledesma. Luego huyeron. “El domingo, el concuñado se presentó a declarar y su familia trajo la moto, de la que también tenemos documentación. Esta persona dijo que desconocía el hecho de que su concuñado tuviera un arma blanca. El vehículo será exhibido ante los testigos del ataque para determinar si era la moto en la que se movían los agresores”, dijo a Clarín uno de los investigadores.

No queremos que esto quede en el olvido, ése fue el pedido que le hicimos al fiscal. Que la muerte de Diego no quede impune, que se haga Justicia. Es un momento de mucho dolor para nosotros. Estamos a la espera de alguna novedad en la investigación”, dijo Cristina González, la madre de Ledesma. Anoche y bajo las órdenes del fiscal Mastorchio, la Policía allanaba una casa en la que viviría el agresor. De detenerlo, para la Fiscalía estaría cerrada la etapa de investigación del hecho.