Comienza en Santa Cruz el juicio contra un sacerdote acusado de abuso sexual a seminaristas

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El juicio oral en la causa contra el sacerdote Nicolás Parma, acusado de abuso sexual a seminaristas a su cargo en la Iglesia Exaltación de la Santa Cruz, de la ciudad santacruceña de Puerto Santa Cruz, comenzará hoy en la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción Judicial en Río Gallegos, informaron fuentes judiciales.

El proceso contra el sacerdote, a quien se lo conocía como «Padre Felipe» en la Congregación «Hijos de Jesús San Juan Bautista», fundada en Salta por el cura Agustín Rosa Torino, se llevará a cabo en la sala del Tribunal Oral que preside el juez Alejandro Cabral.

Yair Gyurkovitz y Jonatan Alustiza fueron los denunciantes de Parma y, también víctimas de Rosa Torino, que en julio pasado fue condenado a doce años de prisión en Salta por abusar de varios chicos.

Parma llega a juicio acusado por abuso simple doblemente agravado en concurso real, con abuso gravemente ultrajante doblemente agravado en concurso real con corrupción de menores agravada.

El fiscal Iván Saldivia anticipó a Télam la expectativa con el inicio del juicio y “poder mantener la acusación material y formal” contra el sacerdote.

Según indicó, está previsto que Parma, que desde 2017 está detenido en una comisaría de Puerto Santa Cruz, esté en la sala del tribunal oral, mientras que las víctimas estarán conectadas desde su lugar de residencia actual, en Cafayate (Salta) y Pergamino (Buenos Aires), respectivamente.

También varios testigos y peritos participarán del juicio en forma virtual.

La jueza de Puerto Santa Cruz, Noelia Ursino, instruyó en primera instancia la causa que comenzó en 2017 por delitos cometidos entre 2009 y 2012, cuando Parma se fue de Puerto Santa Cruz.

Ursino contó a La Opinión Austral que para ubicarlo entonces “se revisaron los registros de Migraciones que decían que había ingresado al país desde España, y que estaba radicado en Tucumán, en la casa de los padres”.

Ubicado por la Policía por orden de la magistrada, Parma fijó domicilio y al ser citado a indagatoria “se tomó el vuelo por sus propios medios, lo indagué y cuando terminó quedó detenido”, recordó Ursino.

Aunque negó la imputación, “fueron cinco horas en las que no paró de hablar”, agregó.