Un jurado popular declaró no culpable al acusado del femicidio de su pareja en Escobar

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Un jurado popular declaró ayer no culpable a un hombre que llegó a juicio acusado de rociar con alcohol, prender fuego y provocar la muerte de su pareja, Yanina Dalma Miranda, en 2018 en el partido bonaerense de Escobar, por lo que un juez ordenó su inmediata libertad, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Juan Carlos Monjes (29), quien se encontraba acusado del femicidio de Miranda y había llegado detenido al juicio popular que presidió el juez Daniel Ropolo del Tribunal Oral Criminal (TOC) 2 de Zárate-Campana.

Fuentes judiciales informaron que luego de más de cuatro horas de deliberación, el jurado popular resolvió declarar no culpable a Monjes, quien durante sus últimas palabras aseguró ser inocente.

De acuerdo a los voceros, de los doce jurados, nueve votaron a favor de la inocencia del joven, mientras que los tres restantes por su culpabilidad.

Luego de conocerse el veredicto, se registraron incidentes entre manifestantes y la policía en la vía pública, añadieron las fuentes consultadas.

Al alegar durante la audiencia, el fiscal de ese distrito, Martín Zocca, había pedido que Monjes sea declarado culpable del femicidio de Miranda, luego de enumerar todas las pericias y resultados de diligencias que lo señalan como autor del delito de «homicidio doblemente agravado por la existencia de una relación de pareja y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género», que prevé como única pena la prisión perpetua.

Por su parte, el abogado que representa a la familia de la víctima, Cristian Rondinella, pidió lo mismo que la fiscalía, mientras que el defensor de Monjes, Manuel Alegre, solicitó al jurado que lo declare «no culpable».

El hecho ocurrió la madrugada de 26 de noviembre de 2018 en medio de una discusión de pareja en una casa de la calle Florentino Ameghino 168, de Escobar, en el norte del conurbano, a 60 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En esas circunstancias, de acuerdo con la acusación, Yanina fue rociada con alcohol y prendida fuego, por lo que estuvo cinco días hospitalizada hasta que el 1 de diciembre de ese año murió por las gravísimas quemaduras sufridas.

Según la requisitoria de elevación a juicio, Monjes «había ejercido violencia hacia ella, dado que en anteriores oportunidades (Miranda) había sido golpeada por él durante la convivencia».

La investigación indicó que el acusado «volcó alcohol común, parte del contenido de la botella sobre el cuerpo de la víctima y, mediante el empleo de un encendedor de color celeste azulado generó fuego iniciando fuego directo».

«La utilización de ese alcohol como acelerante fue lo que provocó en el cuerpo de la víctima quemaduras de tipo AB o B en el cuarenta y siete por ciento de su cuerpo, con compromiso de rostro, cuello, torso anterior y posterior en ambos miembros superiores y antero-posteriores con compromiso de vía aérea, las que llevaron a su muerte luego de cinco días de agonía», señaló la acusación.

El día del hecho, los efectivos de la comisaría 1ra. de Escobar se dirigieron a la vivienda tras un llamado al número de emergencias 911 y constataron que Yanina había resultado gravemente herida con severas quemaduras, por lo que fue trasladada al hospital zonal.

La Policía aprehendió como principal sospechoso al concubino, Monjes, en principio por el delito de «tentativa de homicidio».

El fiscal de instrucción Christian Fabio, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Especializada en Violencia de Género, Abuso Sexual y Delitos Intrafamiliares de Escobar, pidió la conversión de la aprehensión en detención, pero el juez de Garantías Luciano Marino denegó el requerimiento por falta de pruebas y el sospechoso fue liberado.

Luego del fallecimiento de Miranda, Monjes fue detenido por el femicidio cuando la justicia valoró otras pruebas y el testimonio de varios familiares.

En tanto, la hija de 15 años de la víctima, quien al momento de la pelea estaba en su habitación, contó que escuchó un «fogonazo», y otros parientes de la víctima aseguraron que ésta sufría violencia de género por parte de su concubino pero nunca llegó a denunciarlo por «miedo».