Juzgan al ex comisario Tomás Antonio Freites por “omisión de evitar la tortura”

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El juicio oral contra el ex comisario Tomás Antonio Freites, acusado por “omisión de evitar la tortura”, en el marco del asesinato de Emilio Blanco, se reanudó esta semana.

El viernes pasado se iniciaron las testimoniales con cierto retraso, alrededor del mediodía, pero fue una jornada intensa, con más de cinco horas de declaraciones, que terminó cerca de las 18.30 horas.

Uno de los testigos que declaró fue el doctor Norberto Liwski, propuesto por el letrado de la familia Blanco, Gustavo López. Luego lo hicieron tres médicos, Nicolás Macrinos, quien realizó la autopsia, y posteriormente Miguel Amadeo García Olivera, perito de la Suprema Corte y Miguel Maldonado, perito de parte de la familia Blanco, quienes estuvieron en la segunda autopsia y certificaron que hubo torturas antes de la muerte de Emilio.

También testimoniaron los padres de Emilio, Mónica y Elías, quienes recordaron lo vivido el día del crimen, 28 de septiembre de 1997, y las jornadas siguientes, en los que Freites estuvo en Chascomús, ya que 10 días después fue trasladado a Ranchos.

Freites, con obligación de estar presente en la apertura del juicio, llegó cerca de las 10 de la mañana y estuvo en las audiencias, aunque solamente habló su abogado Daniel Arias Duval, defensor oficial.

La defensa hasta ahora no había aportado el calendario de los testigos ofrecidos, no descartándose que la justicia pueda ampliar el número de audiencias.