La última amenaza de Tablado: «A tu amante le voy a sacar el corazón y me lo voy a comer delante tuyo»

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«Fabián pierde los estribos y en cualquier instante puede cometer cualquier cosa». Fabián es Tablado, el asesino de las 113 puñaladas que mañana recuperará la libertad después de haber pasado más de veinte años encerrado por el crimen de Carolina Aló (17(, uno de los más espeluznantes de la historia policial argentina. La que habla es su ex esposa y madre de sus hijas mellizas, Roxana Villarejo, la mujer que lo denunció por amenazas en 2011 y alargó su estadía en prisión.

Tablado, que fue detenido en 1996 cuando tenía 21 años y saldrá mañana con 43, conoció a Roxana por correspondencia. Ella era menor de edad cuando empezó a escribirle. Al cumplir los 18 años lo visitó por primera vez. En el 2008 se casaron en la cárcel de Magdalena y un año después tuvieron dos hijas, publica el sitio perfil.com.

La relación intramuros no fue mala. Los problemas llegaron cuando el asesino de las 113 puñaladas comenzó a salir y decidieron vivir juntos a una casa que alquilaron en Escobar. Convivieron apenas un mes. Cuando ella lo denunció por amenazas, la justicia le revocó el beneficio y Tablado regresó a prisión. En 2012 sumó una condena más a 2 años y medio de cárcel.

El fallo reproduce los llamados intimidatorios y los mensajes que Tablado le envió a su ex esposa cuando ella le planteó que quería separarse.

«Yo por cien pesos acá consigo un fierro (…) Vos haceme una denuncia y lo único que vas a ganar es tiempo porque me cagas ahora y después gano yo (…) No te voy a hacer nada a vos no te preocupes (…) Te voy a tocar donde más te duele (…) Va a ser tanto el dolor que hasta el último día vas a estar agonizando acordándote de mis palabras», la intimidó Tablado desde la cárcel, según consta en la causa judicial.

Por si eso fuera poco, le dijo que ni se le ocurriera «armar su vida con otro tipo», que no le iba a hacer nada a ella, sino que «a su amante lo iba a abrir, le iba a sacar el corazón y se lo iba a comer adelante suyo».

Tablado también amenazó a su suegra: «Voy a ir, y te voy a cortar en pedazos a vos también o te gusta que te meta un fierro en la cabeza?… yo voy a ver a mis hijas, Roxana no me va a dejar … yo no la voy a matar a ella yo le voy a matar a Roxana lo que más quiere y después me voy a matar yo… Roxana no va a poder vivir por la culpa que va a tener … yo estoy preso por culpa de ella».

En su regreso a prisión, Tablado fue sometido a nuevos estudios psicológicos psiquiátricos. El informe pericial detalló que «no se observan signos genuinos de angustia, el tono emocional empleado fue de tipo desafectivizado» y además, «los sentimientos de culpa enunciados a nivel discursivo, carecen de genuino sostén afectivo».

A horas de recuperar la libertad, dos peritos psiquiatras elevaron un informe que indica que no tiene problemas mentales pero entendieron que no está en condiciones de ejercer su «responsabilidad parental».

«No presenta trastorno psicótico ni psico orgánico y sus facultades mentales encuadran dentro de la normalidad», dice el informe.

Ahora, Silvia Sendra, jueza de Familia de Tigre, deberá decidir si toma algún tipo de medida de resguardo para impedir el contacto entre el femicida y su ex mujer y sus hijas, quienes viven en el mismo distrito.