Badoo y Tinder: cuando las redes pueden terminar con tu vida

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Télam

Hace poco mas de un año, Alejandro Scarzella, apareció muerto en su autos en el playón de infractores de Constitución. Según las primeras pericias la autopsia arrojó que el falleció como consecuencia de edema cerebral, según el resultado de la autopsia a la que fue sometido el cadáver.

Luego la Justicia, a través de la fiscal federal de Quilmes, Silvia Cavallo y de su par en la Ciudad de Buenos Aires determinaron que Scarzella fue víctima de una «organización que operaba por intermedio de la red social Badoo». 

Badoo, al que igual que Tinder, son las redes sociales del momento que sirven para encuentros sexuales. Según Cavallo la causa permitió determinar que el hombre fue víctima de un grupo delictivo que captaba personas concertando citas falsas, que estaba siendo investigado por la Fiscalía.

Según pudo establecerse, Scarzella, que vivía en la localidad bonaerense de Hurlingham junto a su madre, concretó una cita con una mujer que conoció a través de Badoo. El perfil de usuario, llamado Cristina, quien se contactó con él era en realidad administrado por la banda.

La banda actuaba siempre de la misma manera: los encuentros se acordaban en las cercanías de los inmuebles acondicionados al efecto por los miembros de la organización. Las mujeres del grupo llevaban a las víctimas a esos lugares, según consta en el requerimiento fiscal al que accedió Online911.

La fiscal señala que: «Cristina” la cual, según la foto subida en su cuenta, era una mujer delgada, alta, trigueña, de cabellos largos de color negro y ojos marrones, informando tener 38 años de edad, estar soltera, con desempeño laboral en el rubro peluquería. Iniciada la conversación, ésta giró en los siguientes términos “… hola… hola ¿ que haces?… ¿Cómo estás?, ¿Qué estás haciendo?… estoy en casa limpiando… ¿a que te dedicas?… digitopuntura, tengo un consultorio…uh yo soy peluquera, ¿por qué no te venís a casa?, así me haces unos masajes y tomamos un vino… no trabajo los domingos… dale venite yo te pago el taxi, veni hasta Av. Mitre 6224 Avellaneda…”

Scarzella no fue la única víctima: la Justicia logró determinar, a través de testimonios, que la organización ya había actuado en el pasado: El primer hecho investigado, una persona de origen oriental, luego de concretar la cita a través de Badoo fue «reducido en el suelo del living, uno de sus atacantes le pisó la cabeza, la mujer le colocó la rodilla sobre su pene y el primer masculino que había aparecido, le exigía la entrega de U$S500.000, al tiempo que le preguntaba donde vivía y le apretaba algunos de sus dedos con una pinza amenazando con cortárselos. Que ante ello, aportó la dirección donde se encontraba su señora».

La Justicia, en base a los testimonios, direcciones IP desde donde se contactaban a la red Badoo y luego las direcciones donde eran citados junto a las cámaras de seguridad permitieron corroborar los dichos de las víctimas y sobre todo identificar los últimos momentos de Scarzella.

Los videos muestran la presencia de dos hombres que, luego de dejar estacionado el vehículo, se alejaron de él y ascendieron a una camioneta de idénticas características a la utilizada por los miembros del grupo sospechado. Siete de los integrantes de la organización se encuentran a la fecha identificados, detenidos y procesados por asociación ilícita ante la justicia federal de Quilmes.

Para Cavallo se puedo demostrar que: «la modalidad de tal conducta estuvo dada por un contacto inicial de las víctimas, todas ellas de sexo masculino, a través de la red Badoo, por personas de sexo femenino con quienes se pauta un encuentro que termina ocurriendo dentro de un inmueble. Producido éste, el agraviado es sorprendido y reducido tanto por los sujetos de sexo masculino aquí indicados, como por las mujeres, quienes mediante golpes y amenazas es obligado a entregar sus pertenencias, las llaves de su domicilio y revelar la ubicación de éste». 

Agrega que «los damnificados son drogados hasta alcanzar un estado de inconciencia, retenidos momentáneamente y luego abandonados en la vía pública. Paralelamente parte del grupo delictual se dirige a los domicilios en cuestión, contando con las llaves originales, procediendo a sustraer numerosos valores ubicados en su interior».

Las tareas investigativas de varias divisiones de la Policía Federal logró detener a la banda la que luego fue procesada. Para la fiscal las imágenes «permitieron conducir además hacia Eliana Luján Pérez, hermana de Rubén Nicolás Pérez y cuñada de Emiliano Federico Santa Cruz, señalada con toda firmeza por (…) como aquella mujer que lo contactó por Badoo y que lo hizo ingresar al departamento donde luego fue abordado».

Agrega Cavallo «esos registros también permitieron observar a Emiliano Federico Santa Cruz, a  Miguel Alejandro Maciel y  a Lucas Augusto Caballero Barraza, entre otras personas, entrando y saliendo de los ascensores e incluso trasladando a los damnificados, o desplazándose de manera conjunta y con distintos vehículos en la vía pública».

Por último en lo respecta a «Germán Villalba Duarte, no puedo pasar por alto que, al momento del allanamiento del domicilio que compartían Emiliano Federico Santa Cruz, Rubén Nicolás Pérez y  José Miguel Santa Cruz, fue encontrado precisamente dentro del rodado tripulado por el primero, en el cual se secuestró un arma de fuego entre otros elementos vinculados con el hecho y no habiendo justificado de ninguna manera su presencia en el lugar».