Mientras las autoridades detenían al trabajador golondrina que se incriminó en la violación y homicidio de Brenda Arnoletto, su novio Esteban Acuña compartía una carta en su cuenta de Facebook.

«No hay dolor más grande, Dios mío. Aunque viva cada día quebrado al medio, te prometo mi amor que me verás en el paraíso», fueron las palabras de Esteban.