Carlos Carrascosa, quien fue absuelto hoy por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce, afirmó esta tarde a la prensa que tiene «la grandeza de ser inocente», porque «si fuera culpable estaría brindando con tres champagne».

Esta mañana, tras conocer la absolución, dijo: «de la emoción casi no puedo ni hablar, estoy recibiendo llamados de mil personas y todavía no me pude comunicar con mi abogado porque el teléfono suena y suena».

«Vamos a averiguar ahora quien mató a María Marta, dejame disfrutar esto y ya me pondré a trabajar en el tema», le dijo el hombre a los periodistas que lo consultaban sobre el futuro de la investigación.

Luego, en una entrevista con el canal Crónica TV, Carrascosa aseguró que no tiene amigos en el poder, que es un hombre pobre y que no volverá a la casa del country Carmel, de Pilar, en donde fue asesinada su esposa el 27 de octubre del 2002, la cual planea vender cuando pueda finalizar la sucesión.

«Yo no tengo amigos en el poder, yo siempre fui rico de bajo perfil», dijo el viudo, tras lo cual aclaró que «ahora solo quedan las propiedades, pero ya no queda nada de lo que tenía cuando murió» María Marta.

Respecto al fiscal que investigó el caso, Molina Pico, Carrascosa dijo que es «un pobre chico» y que «tuvo un padre que lo puso ahí (como fiscal), pero no entiende nada», y aseguró no tenerle miedo a la condena social.

«Nunca nadie me ha gritado nada por la calle, si alguno piensa distinto se calla y la mayoría de la gente siempre me ha dado aliento», explicó.

Luego, recordó a su esposa y dijo que en el matrimonio «jamás se levantaba la voz» y que «siempre» fueron «amigos, amantes y compañeros».

Respecto a la investigación, Carrascosa afirmó que «nunca se trató de esconder nada, yo simplemente no sabía si mi mujer estaba muerta, entonces llamé a un médico. Cuando este médico se va, me dice ‘que terrible accidente Carrascosa, mi más sentido pésame’. Después vino otro médico y me dijo lo mismo. Después vino el fiscal (Molina Pico) y después la policía y todos dijeron que fue un accidente. Yo estoy acusado de no haberme dado cuenta, cuando hubo cinco personas idóneas que revisaron a María Marta».

Sobre el famoso «pituto», el plomo que fue encontrado en la escena del crimen y que la familia tiró al inodoro pensando que se trataba de un elemento para sostener una repisa, Carrascosa dijo que «era un plomo deformado que podía ser cualquier cosa. Ni cuando se hizo la pericia el fiscal pudo reconocer que era un plomo».