El comisario Juan Carlos Acevedo, jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía de San Luis, fue detenido en una investigación por secuestro coactivo y apremios ilegales durante un operativo antidroga en esa provincia, informaron fuentes de la causa a Online911.

La detención se concretó por la Policía Federal por orden de juez federal Juan Esteban Maqueda en la localidad de Mercedes. Ya hay otros cinco policías detenidos.

Acevedo fue trasladado de inmediato a la sede del Juzgado Federal en la ciudad de San Luis, donde mañana será indagado por el magistrado interviniente.

El comisario general (RE) Vicente Videla, jefe de la Unidad Regional 2 de Villa Mercedes, informó que el procedimiento se concretó en el marco de la causa en la que se investiga el robo de dinero y droga por parte de efectivos policiales.

El 10 del mes pasado, el fiscal Rachid ordenó la detención del oficial principal Pablo Colautti; el inspector Guillermo Lemo; el oficial Williams Díaz; y los auxiliares Silvio Coria y Sergio Giandinotto, todos de la brigada de Investigaciones de Villa Mercedes.

Los policías son acusados de haber cometido los mencionados los delitos en un allanamiento realizado en el 2015 al ciudadano Federico Giménez (27).

Tras cumplir con sus declaraciones indagatorias, el juez federal Maqueda procesó a Colautti, Lemo, Díaz y Coria por secuestro coactivo y apremios ilegales y ordenó su excarcelación, mientras que Giandinotto también quedó libre pero por falta de mérito.

Todos ellos fueron pasados a disponibilidad por el Jefe de la Policía puntana, comisario general (RE) Juan Páez, y posiblemente similar medida se adoptará con el ahora detenido.

Fuentes judiciales dijeron que los policías están acusados de haberse apoderado de más de veinte kilos de droga y una suma aún no precisada de dinero, además de fraguar una importante cantidad de operativos y cometer apremios ilegales contra dos de las víctimas.

La causa se inició en enero de 2015 cuando a Giménez le hallaron drogas durante un operativo «pero los policías que entonces realizaron el procedimiento, que son los que ahora están procesados, no declararon la verdadera cantidad que habían secuestrado y cometieron otras graves irregularidades», aseveró Rachid.

El fiscal añadió que con el aporte de testigos se comprobó que en esos procedimientos los efectivos procesados habían secuestrado treinta panes de marihuana «pero en las actas hicieron figurar únicamente cinco y omitieron además poner que habían incautado dinero, pastillas de LSD y un arma calibre .22».