Capturan al «Tony» Montana argentino

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Fueron diez los allanamientos para desarmar a la organización que lideraba. La banda se dedicaba a realizar entraderas y secuestros extorsivos por la zona de Florencio Varela, Quilmes, Abasto (La Plata) y Berazategui.

El líder de la organización, apodado Tony Montana porque es un admirador del personaje de la película Scarface representado por Al Pacino, vivía en una lujosa casa quinta que ocupaba dos manzanas, y que además funcionaba como aguantadero. La misma queda en el barrio «El Pato» de Berazategui, en el cruce de la ruta 2 con la ruta 36. Allí se escondía un arsenal con armas.

Cuando irrumpió el Grupo Halcón a la casa quinta, el delincuente se encontraba teniendo relaciones con una mujer, en ese lugar se encontraron varios juguetes sexuales. Al escuchar los ruidos y ver por los monitores del complejo sistema de seguridad con cámaras que venían por él, dejó todo y fue hasta la mesita luz donde tenía dos pistolas. Pero no llegó a utilizarlas. La policía uso dos disparos de fogoneo (se escuchan en el video).

La casa quinta en la que vivía este personaje estaba rodeada de lujos, con un amplio parque que incluía pileta, quincho y una fuente de agua. En los fondos de la quinta, que funcionaban como aguantadero, la banda acopiaba los botines que sustraían de las casas y empresas que robaban. También alojaban temporalmente a víctimas de secuestros extorsivos. En el lugar había descarte de autos robados posteriormente desguazados.

La banda operaba con inteligencia previa. Hacían reuniones e investigaciones en donde definían los objetivos para hacer las entraderas o los secuestros. También en las reuniones, según las escuchas policiales, acordaban el armamento que se iba a utilizar en cada hecho.

Según fuentes policiales, en uno de los últimos secuestros llegaron a cobrar más de 200 mil pesos por un rescate. Y en uno de sus últimos golpes robaron más de 700 mil pesos en una distribuidora de fiambres.

La mayor parte del armamento que se le incautó a esta banda estaba en el quincho del fondo de la quinta. Allí había unas 10 armas largas, entre las que se encontraban escopetas, un sniper con mira telescópica y un fusil con silenciador. En la habitación de la casa principal había varias pistolas calibre 22 y 32.

Para los secuestros extorsivos utilizaban autos robados de alta gama y con gran espacio en el baúl, para poder encerrar una persona adentro, del estilo Renault Fluence y WV Vento.

Durante el allanamiento a la casa quinta, la policía tuvo que duplicar la custodia de la entrada porque se vio pasar tres veces consecutivas una camioneta WV Amarok negra y un Audi TT, y se comenzó a sospechar que amigos del delincuente intentaban rescatarlo.

En la casa quinta se encontraron muchos objetos robados de gran valor: cuadros, relojes, estructuras antiguas, cuernos de marfil tallados y cuadernos con estampillas. También varias bicicletas de alta gama y elementos de gimnasio.

Ademas del allanamiento en la casa quinta, se realizaron otros 9 allanamientos en los que se logró detener al resto de la banda, entre ellos el segundo al mando de la organización, apodado «Nono». Este personaje funcionaba como el nexo entre el aguantadero y el resto de la banda.

Cuando el «Nono» se encontraba ya esposado la hermana irrumpió gritándole y culpándolo por el mal momento que les hizo pasar a la familia.

En la requisa en la casa del «Nono» se encontró una pistola calibre 32. Ademas en los otros objetivos se encontraron una carabina, un arma casera llamada «Tumbera» y un chaleco antibalas perteneciente a la policía de la provincia.

La investigación policial contó con 4 meses de escuchas telefónicas donde se pudo conocer el accionar de la banda y la ubicación de sus integrantes.

El allanamiento fue realizado por La División de Narcotrafico de la Plata en conjunto con la DDI de la Plata.