Un proyecto de Ley de Seguridad Deportiva, que contará con 26 artículos y cuyo foco principal estará en la problemática del fútbol y la lucha contra las barras bravas, que prevé duras penas y sanciones, fue presentado hoy por la ministra de Seguridad, Patricia Bullirch y elevado al Congreso nacional.

Entre los artículos que sobresalen se encuentra el 5, que se refiere «agresiones o intimidaciones grupales» y contempla penas de dos hasta seis años (se elevan las sanciones a ocho si portan un arma) por cualquier hecho de esas características durante un espectáculo deportivo.

Se destaca también el artículo 6, que habla de aquellos que financian a los barras bravas y podrán «ir presos de uno a tres años»; al tiempo que el 7 se refiere a la reventa de entradas y «le darán de un mes a un año de pena» a los implicados en este negocio.

«Es un proyecto de Ley que se persigue desde hace muchos años en Argentina. A partir de ésto hemos trabajado un régimen penal para el fútbol, habrá sanciones concretas a quiénes realicen hechos delictivos dentro de las canchas y quiénes hacen negocios entorno al fútbol», aseguró Bullrich, durante una conferencia de prensa desarrollada en las instalaciones del Ministerio de Seguridad.

La funcionaria añadió que «desfinaciamiento y persecución penal serán los elementos fundamentales para las luchas contra las barras. Con la sanción de la Ley, a partir de la dirección de espectáculos futbolísticos habrá un control sobre las barras y la policía dejará de escoltar a las hinchadas».

«Por otra parte, saldremos de la tipificación de asociaciones ilícitas, porque nunca se termina de encuadrar, ahora iremos al grupo cuando dos o más personas se organizan para cometer un delito, como meter un elemento peligroso dentro de una cancha tendrán una pena. Mientras que en el caso de portar un arma serán más graves las penas», prosiguió en su disertación Bullrich.

La ministra de Seguridad también comentó que «habrá sanciones para los dirigentes que den entradas. El derecho de admisión se hará en conjunto con el club (no estará sólo a cargo del Estado), a partir de sus antecedentes en espectáculos y deberán presentarse en lugares específicos a la hora del partido. Desde ahora, se acabaron los barras prepotentes. Aquellos miembros de los clubes que son cómplices de estas conductas tendrán sanciones: jugadores, técnicos y dirigentes».

«El presidente Mauricio Macri ya mandó el proyecto al Senado para que se trate. El Senado podrá llamar a los actores para consultarles. Estamos decididos para ir a fondo porque sacaron a la familia del fútbol», agregó.

La funcionaria nacional indicó además que «queremos terminar con la vinculación de las barras con otro tipo de delitos. En primer lugar nosotros consideramos que todo negocio es un elemento de financiamiento, en cualquiera de sus formas, así que la seguridad tiene la orden de no permitir ningún negocio alrededor de los estadios. Si hay un funcionario público tendrá una sanción agravada por su cargo».

«Reitero, somos claros, queremos aislar las barras. No queremos lobby para nadie, el cómplice tendrá su sanción. Si los aislamos, le ganamos. El que los tenga en sus filas se tendrá que cuidar mucho, se terminará la fuerza de choque. Nuestra teoría muestra que en la medida que se desarmen a las barras, se terminarán la gran cantidad de policías y eso ayudará a todos», puntualizó Bullrich.

Por último, aseveró que «empezaremos a pedir el ingreso con un control biométrico y con su documento de identidad para saber quién entra. Cuando se apruebe el proyecto habrá sanciones penales, en el inicio del torneo tendremos controles biométricos».

Por su parte, Guillermo Madero, director de Espectáculos Públicos, manifestó que «el Gobierno nacional creó un proyecto de ley penal porque quiere terminar con todo. Hasta el momento tenemos una solamente de hace más de 30 años, por lo que notamos la necesidad imperiosa de darle una mayor rigurosidad».

«A partir de ahora todas las jurisdicciones tendrán el mismo criterio porque habrá sanciones penales. Estamos tipificando nuevos delitos. Lamentablemente, las barras tomaron el control desde hace un gran tiempo a esta parte y nosotros decidimos cortar con ésto. Ahora, nos debe apoyar tanto el poder legislativo como el judicial». Las penas son de multas y prisión. Pasamos de contravenciones a penas», concluyó.

A su tiempo, el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman, señaló que «el Gobierno nacional parte de una convicción diferente: las barras no son folclore. Es un principio detrás de una convicción: terminar con los políticos, dirigentes y sindicalistas que apañan a las barras».