El financista Ibar Pérez Corradi, detenido en Paraguay y acusado como posible autor ideológico del triple crimen de General Rodríguez, llegará a Buenos Aires «a más tardar» el martes o el miércoles bajo el «regimen de protección de víctimas y testigos».

Así lo indicó este fin de semana el abogado, Carlos Broitman, uno de los defensores de Pérez Corradi ante la justicia argentina para la cual estuvo prófugo unos cuatro años en varias causas que van desde posible lavado de dinero, tráfico de efedrina y el crimen de los tres emprendedores en 2008.

En ese marco, Brotiman aclaró que su cliente no regresará al país «como arrepentido» sino para acogerse al «régimen de protección de víctimas y testigos» porque, indicó, «no se puede arrepentir de algo que no tiene ningún hecho reprochable».

El letrado, además, confirmó que el lunes «estaría firmando el doctor Julián López (Aquino) la resolución de extradición» y que podría viajar el mismo lunes, «a más tardar martes o miércoles», algo que depende de «las medidas de seguridad» dispuestas por Gobierno nacional.

Pero evitó adelantar detalles porque, dijo: «Prefiero que lo vuelque ante la doctora» María Servini de Cubría, porque «tiene que clarificar, tiene que ofrecer pruebas».

Mientras espera la extradición, Pérez Corradi volvió a defender, en una entrevista con el diario La Nación, su inocencia ante las acusaciones por su rol en las muertes de Leopoldo Bina, Gustavo Ferrón y Sebastián Forza y dijo que dará las explicaciones necesarias «en el juzgado».

«Yo soy inocente», remarcó Pérez Corradi y agregó: «Claramente el triple crimen tuvo una doble intención: separar a esta gente (las víctimas) del negocio y alejarme a mí también».