«El abolicionismo penal propugnado por  Eugenio Zaffaroni y sus adláteres, hirió de muerte al Derrcho Penal Argentino.

Sus estrambóticos postulados, han pervertido severamente el juicio crítico de estudiantes de Derecho, abogados y magistrados judiciales.

Sus pseudo razonamientos han invertido el paradigma del derecho penal, convirtiendo al criminal en víctima de la sociedad, y a esta en victimaria. Hoy el derecho penal vernáculo es un escalofriante absurdo, una abretracion jurídica de proporciones inimaginables.

Hoy, el sistema penal argentino es una joda…
Los delincuentes brindan con champán…»

Marcelo Carlos Romero – Fiscal del Ministerio Público – Miembro de Usina de Justicia