Un testigo denunció que le ofrecieron dinero para involucrar al intendente puntano

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Un taxista denunció que los dos sospechosos del crimen de Romina Aguilar (32), la esposa del intendente de la localidad puntana de La Calera, Diego Lorenzetti (38), le ofrecieron dinero para que los trasladara hasta un lugar para «matar a una mujer» y que le advirtieron que si algo salía mal debía «echarle la culpa» al jefe comunal.

Así lo reveló hoy a Télam el defensor del intendente detenido, Rafael Berruezzo, quien detalló que un taxista, identificado como Luis Carlos Blatter, se presentó en la Fiscalía 2, a cargo de Sonia Fernández, y denunció que “El bocón” Vílchez y «El brasileño” le ofrecieron 30.000 pesos para que los trasladara al barrio Faecap y luego los ayudara a escapar, ya que iban a matar a una mujer, presumiblemente Aguilar.

Según el letrado, el taxista identificó a esas personas como “El Brasileño” Edivaldo de Oliveira Pereira (37) y el “Bocón” Vilchez, el primero de ellos actualmente detenido como sospechoso de homicidio por promesa remunerativa.

En diálogo con Télam, el taxista Blatter reprodujo las palabras que, según declaró, le dijeron los sospechosos: «Te voy a decir la justa: te vamos a pagar treinta mil pesos y vos lo único que tenés que hacer es esperarnos en la placita del barrio Faecap o en la orilla de la ruta 146. Nosotros tenemos que matar a una mujer y vos no participás en nada, solamente nos tenés que llevar, esperar y traer de nuevo”.

Tras lo cual, según el taxista, le dijeron: “Si algo llegara a pasar tenemos que echarle la culpa y decir que nos contrató el intendente de La Calera (Lorenzetti)».

«Yo les respondí que no, entonces ellos me dijeron: ‘es algo seguro y si algo nos llega a pasar Alberto Leyes nos va a sacar porque él es el que tiene la plata”, agregó el taxista al referirse al ex senador provincial a quien Lorenzetti sindica como el autor intelectual del crimen de su mujer.

El taxista relató que el primer contacto con “El bocón” Vílchez -aún prófugo- lo mantuvo a las 6:30 del 9 de enero pasado a la salida de un bar de la avenida Illia, el hombre subió a su taxi y le pidió que lo llevase hasta el barrio José Hernández.

“¿No te querés ganar diez mil pesos haciendo un laburito?”, dijo Blatter que le ofreció el pasajero, a lo que él respondió que no quería tener problemas.

“Pensalo”, le sugirió Vilchez, tras lo cual le dio su número de teléfono, agregó el taxista.

El testigo recordó que el 13 de enero se encontró nuevamente con “el Bocón” en Falucho y Domínicos Puntanos, oportunidad en la que le reiteró el ofrecimiento y él volvió a negarse.

Finalmente, el 17 de enero volvieron a verse, ocasión en la que Vílchez estaba con otra persona a la que le decían «El brasileño”, quien le ofreció por el trabajo treinta mil pesos.

Según Blatter, ante su negativa, ambos hombres lo amenazaron, le dijeron que sabían dónde vivía y que lo iban a matar junto a toda su familia.

El taxista dijo que al enterarse por televisión del crimen de Aguilar asoció ese hecho con los dos hombres que lo habían amenazado.

El defensor del intendente detenido dijo que «las declaraciones del taxista son contundentes y señalan que el autor ideológico del asesinato Romina Aguilar seria el ex senador provincial Alberto Leyes”.

Para Berruezo, con esta prueba la jueza que lleva adelante la causa, Virginia Palacios, debería excusarse, ya que es amiga de la familia Leyes, como ella misma reconoció.

La defensa de Lorenzetti apeló días atrás el procesamiento con prisión preventiva del funcionario, dictado el 10 de este mes por la jueza Palacios, quien lo considera autor intelectual del hecho.

Para la magistrada, «El bocón» y «El brasileño», en tanto, fueron la mano de obra contratada para cometer el asesinato a cambió de dinero.

Al ser detenido, «El brasileño» Oliveira Pereira (37) admitió haber estado en la escena del crimen, pero no para matar a la mujer sino para robarle 100.000 pesos.

Aguilar fue asesinada a balazos el 30 de enero último en la puerta de su casa en el barrio FAECAP de la capital puntana, por dos hombres que se movilizaban en una moto.