Misiones: investigan si policías usaron un patrullero para salir de caza

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Cuatro policías de Misiones estaban siendo investigados porque se sospecha que utilizaron un patrullero para salir de caza y, en al menos una ocasión, lo habrían hecho en una reserva de fauna donde esa actividad está prohibida, informaron fuentes de la fuerza.

Los involucrados, cuyas identidades y grados no se dieron a conocer, fueron trasladados desde la localidad de El Soberbio, donde prestaban servicios, a otras unidades con el propósito de profundizar las averiguaciones.

De acuerdo con las mismas fuentes, el caso salió a la luz hace una semana, después de que los involucrados protagonizaran dos vuelcos con el mismo móvil policial en la reserva natural Yabotí, ubicada en la localidad de San Pedro, distante a más de 100 kilómetros de la jurisdicción donde prestaban servicio.

Tras el primer accidente, según publicó el diario local Primera Edición, los efectivos habrían argumentado que se encontraban prestando servicios «en comisión», no obstante lo cual fueron sometidos a un sumario interno por daños al patrimonio de la fuerza.

El segundo incidente, que también implicó el vuelco del móvil, fue protagonizado por los mismos policías a pocos días de la reparación del vehículo oficial, aunque en esta ocasión se produjo en el municipio de El Soberbio, donde cumplían tareas como integrantes del plantel de la comisaría local.

Las fuentes consultadas revelaron que la sucesión de siniestros derivó en el traslado a la localidad de San Vicente de los cuatro efectivos involucrados, a la vez que se inició una investigación que puso al descubierto los motivos que habrían desencadenado los accidentes, que sería la organización de jornadas de caza furtiva.

Una ronda de averiguaciones policiales, que inicialmente trascendieron a través de las redes sociales, habría determinado que el primer accidente se registró durante una supuesta salida de cacería de los policías y no en cumplimiento de una «comisión», como dijeron.

En caso de confirmarse la irregularidad, la responsabilidad de los uniformados se agravaría porque la incursión tuvo lugar en una zona de reserva creada por el Estado provincial para la protección de la flora y la fauna de la región.

En la zona es frecuente la detección de cazadores furtivos, principalmente provenientes de Brasil, que se establecen en improvisados campamentos para atentar contra la fauna nativa, a pesar de las prohibiciones que rigen para este tipo de actividades.

A raíz de la situación planteada con los policías cazadores, la cúpula de la Unidad Regional VIII con jurisdicción en la zona dispuso una investigación que incluiría la citación de vecinos y habitantes de los alrededores de la reserva para procurar dilucidar el caso.