Piden excarcelar a los ocho policías platenses acusados por gatillo fácil

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Juan Martín Yalet.

La Cámara Penal de La Plata analiza un pedido de habeas corpus presentado por los defensores de los ocho policías que fueron detenidos por la muerte de un detenido en un patrullero, ocurrida hace 10 días tras una entradera a un domicilio de calle 2 entre 66 y 67, de esta ciudad.

El recurso exigiendo la inmediata libertad de sus asistidos lo formularon los abogados Mario Mac Dougal, Fernando Pedersoli y Alejandro Fernández, en representación de Cristian Caffa (teniente); Mónica Arias (sargento); Walter Fernando Rodríguez Muller (subteniente); Daniela Aprea (subteniente); Michael López González (oficial); Luciano Díaz (subteniente); Patricia del Carmen Paris (teniente) y Laura Gutiérrez (oficial).

Todos están imputados de “homicidio triplemente agravado en concurso ideal con falsificación de instrumento público”, por la muerte de Juan Martín Yalet (35).

En el planteo presentado, los abogados denunciaron que del “pedido de detención” formulado por la fiscal Betina Lacki y avalado por el juez César Melazo, “se extrae fácilmente que campean en él las suposiciones” , sin el “mínimo de certezas que debieran concurrir para proceder a la privación de libertad nada menos que de ocho personas, mediando un solo disparo”.

Para los abogados, “toda la construcción” acusatoria “no pasa de la especulación y el prejuicio”.

Señalan que “existe al menos una errónea interpretación del informe de AVL (uno de los indicios sobre los que se explayó la fiscal Lacki), dado que conforme a la conclusión el vehículo habría demorado 2 minutos 30 segundos en recorrer 50 metros, lo cual es un absurdo a la luz del resto de las constancias de la causa”.

En el escrito se deja constancia que “no se encuentra prueba alguna que demuestre que la pistola incautada posea restos de masa encefálica” (para la fiscalía fue embebida en la sangre que había en el piso del móvil para alterar rastros) y cuestionan que se haya puesto en duda que el personal policial “sólo haya visto la presencia de sangre sobre el asiento” y no en la que había en el habitáculo “al momento de que Yalet es sacado del móvil e ingresado al nosocomio”.

Los defensores adjudican esa circunstancia a que “obedece a dos secuencias diferentes, en momentos distintos, con un amplio lapso de tiempo entre uno y otro y respecto de una persona con signos vitales y cuyo corazón siguió latiendo y emanando sangre”.

Exponen, además, que “no se encuentra determinado en forma clara la manera en la cual Yalet se encontraba esposado”.
Y criticaron la calificación de los hechos “como homicidio triplemente agravado, a partir del mismo razonamiento especulativo”.

“Hasta el momento no existe prueba científica que avale tal hipótesis”, argumentaron, “sólo tenemos una muerte. Sólo tenemos un disparo, sin que se haya determinado con algún mínimo grado de certeza” que proviniera de “un funcionario policial”.

La estrategia de la defensa apunta a demostrar que el detenido quedó por un breve lapso de tiempo solo en el patrullero y que en esos instantes pudo producirse el tiro.

La Cámara analiza esta presentación, y en las próximas dos semanas se avanzará con la realización de peritajes pendientes.