Investigan vínculos narco y carcelarios del detenido por la balacera a los Tribunales de Rosario

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El fiscal que investiga el ataque a tiros a los Tribunales Federales de la ciudad de Rosario dijo que el detenido  como sospechoso de la balacera «tenía contactos con bandas que se dedican al narcotráfico» y que realizó «muchas llamadas a una penal» antes de ser arrestado.

«Estamos investigando eso en este momento», dijo a la prensa el fiscal federal Javier Arzubi Calvo, y agregó que «probablemente los contactos (del detenido) sean de ahí adentro».

Guillermo Sebastián Camarasa fue detenido ayer al mediodía por la Policía Federal Argentina (PFA) en su casa del centro de Rosario, como sospechoso de ser el autor de disparos a una garita de seguridad de los Tribunales Federales locales.

El hecho ocurrió la madrugada del 28 de septiembre pasado en el edificio del Poder Judicial ubicado en bulevar Oroño al 900 de esta ciudad santafesina.

En declaraciones a Radio Dos de Rosario, el fiscal indicó que el sospechoso «era un persona sola, sin logística» cuando realizó el ataque al edificio oficial.

Fuentes de la investigación dijeron a Télam que, sin embargo, se investiga la hipótesis de una posible instigación del ataque o «si alguien le pagó» para que lo consumaran.

«Hay unos llamados a una unidad penitenciaria, Camarasa estuvo mucho tiempo preso en la cárcel de Piñero, y estamos esperando el peritaje del celular», abundó la fuente consultada.

Según la investigación, el hombre arrestado ayer cumplió una condena de 8 años de prisión por robo calificado, dictada en 2012 y extinguida en julio de 2020.

Camarasa quedó filmado por cámaras de videovigilancia de los Tribunales y de otros edificios céntricos, que permitieron a los pesquisas identificarlo y llegar hasta su vivienda, ubicada a pocas cuadras del lugar del hecho.

Una vez que lo ubicaron, los investigadores realizaron seguimientos del hombre durante unos días, pero finalmente lo arrestaron al no establecer contacto con otras personas.

«Por ahora no descartamos ninguna hipótesis, estamos esperando el peritaje del teléfono que le secuestramos», insistió la misma fuente.

Por ello, la Justicia busca determinar si actuó solo, como miembro de alguna organización criminal o por encargo.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, Aníbal Pineda, sostuvo que «hay algunas pruebas que indicarían que no actuó solo».

«Por lo menos recibió una orden de alguna banda criminal. Desgraciadamente, coincidimos en el mismo lugar de siempre, que operarían desde las cárceles», agregó en declaraciones a radio «La Ocho» de Rosario.

En tanto, voceros judiciales indicaron que el detenido será indagado mañana a las 8 por el juez federal 4, Marcelo Bailaque, por los delitos de intimidación pública y amenazas agravadas.