Piden juicio abreviado para una pareja acusada por un doble crimen

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¿Dónde está la Justicia?”, se preguntó Vilma Devallis al enterarse de que los asesinos de su hijo y su nuera podrían ser condenados a tan solo 15 años de prisión gracias al beneficio de un juicio abreviado, con el que ella está en desacuerdo y piensa apelar junto a su abogado en caso de que la medida avance.

El doble crimen de Gorina, cuyas víctimas fueron el cirujano plástico Guillermo Luna y su mujer Laura Favre, tuvo un significativo giro cuando los dos imputados de la causa acordaron con el fiscal, Jorge Paolini, un juicio abreviado en el cual se los sentencie a 15 años. Ahora quien debe decidir es la jueza de Garantías Carmen Palacios Arias.En caso de rechazar el pedido será en un debate oral y público donde se decida la suerte de los acusados pero, si se muestra de acuerdo, entonces Marcelo Peña, representante de la familia de Luna como particular damnificado, recurrirá al Tribunal de Casación.

En diálogo con el diario Perfil, Devallis relató que el acuerdo le resultó muy doloroso y cruel. “Lo de Paolini me parece insólito, una aberración jurídica. Un crimen tan brutal como este debe ser cadena perpetua. Es muy rara su determinación, sospechosa y sin sentido común. No se les puede dar un juicio abreviado a semejantes asesinos”.

Aunque dolida, también se encuentra “esperanzada” de que Arias rechace el pedido. En ese sentido, dijo que “los jueces no solo deben sentar sentencia con la cabeza sino también con el corazón, y hacer una mirada amplia sobre todos. Nosotros ya tenemos perpetua por lo que pasó”.

El financista Sergio Maydana y su pareja, la ex policía Flavia Rodríguez, fueron detenidos tres meses después de los homicidios, perpetrados en agosto de 2016. Tras la investigación se determinó que víctimas y victimarios mantenían una estrecha relación, afianzada en viajes al exterior. El móvil de los crímenes es económico, ya que Maydana le debía $ 500 mil a Luna.

De acuerdo con las pesquisas, el acusado llamó al cirujano y acordaron una salida placentera entre ellos y sus parejas, pero el verdadero plan de los asesinos era ultimarlos: a él por no poder devolverle el dinero y a ella para no dejar testigos. Se subieron a la camioneta del profesional, donde se inició una discusión que finalizó en 490 entre 136 y 137, cuando el rodado se estrelló contra un alumbrado. Los responsables huyeron, abandonando los cuerpos de las víctimas, baleados.

Devallis, que leyó los resultados de la autopsia, asegura que la única pena posible es la reclusión perpetua. Se basa en que los damnificados estaban indefensos cuando fueron atacados. “Laura murió con el cinturón de seguridad todavía colocado. La sorprendieron y no tuvo defensa alguna”. A su hijo, en tanto, lo fusilaron por detrás y “lo remataron con un tiro en la nuca”. Para ella, eso indica una sola cosa: alevosía.Pero también asegura que hubo premeditación, ya que los que propusieron la reunión fueron los imputados, y a la misma se dirigieron armados, con un claro propósito en mente.