Presos de una cárcel de Florencio Varela donaron bancos y sillas para un merendero

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El merendero “La Sirena” que funciona en la casa de Daiana y Andrés en la localidad bonaerense de Almirante Brown, en la que se alimentan todos los días 70 chicos del barrio San José, cuenta a partir de ayer con 14 bancos y siete mesas elaboradas en una de las cárceles de Florencio Varela.

Es que un grupo de internos de la Unidad 23 trabajaron en uno de los talleres de carpintería en el penal y elaboraron con maderas de palet bancos y mesas para que puedan merendar cerca de 50 chicos.

Jorge, de 35 años, oriundo de Merlo, es el privado de libertad que impulsó el emprendimiento, luego de que su esposa le dijera que tenía que hacer algo por unos nenes de un merendero que había visto en un noticiero.

El merendero que necesitaba la ayuda es el de Daiana, que funciona en calle La Torcaza al 1475, en Almirante Brown, y se llama La Sirena.

El nombre de la propuesta solidaria tiene una contundente explicación: todos los días a las 17.30, Daiana hace sonar una sirena para que todos los nenes del barrio sepan que la merienda está servida.

Con el aporte de las mesas y bancos realizados en la cárcel, el merendero logró ofrecer mayor comodidad a los beneficiarios. Jorge contó que los trabajos de carpintería los iniciaron en diciembre pasado y que junto a Maximiliano, Darío, Ariel y Héctor, dejaron lista la producción esta semana.

Los internos aprendieron el oficio de carpinteros en la cárcel y enseguida se prendieron a la idea de ayudar a los que meriendan en La Sirena.

Daiana y Andrés fueron con un colectivo a la Unidad Penitenciaria para retirar el mobiliario. Ninguno pudo ocultar la emoción al saludar a los internos solidarios. “Me emociona el logro de ellos, de que a pesar de que están privados de libertad se las ingeniaron para ayudarnos”, afirmó la mujer.

Daiana y Andrés se llevaron un mensaje de Jorge para los nenes. “Bueno chicos, llegó el día de la entrega para que ustedes puedan tener los bancos y las mesas, para que puedan estar un poco más cómodos a la hora de merendar. Sepan que para nosotros fue un placer hacer esto para ustedes. Además me dijeron que van a usar los bancos para mirar cine, así que tengan en cuenta que Dios siempre los va a bendecir”.

Sobre la experiencia, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, dijo que “propiciamos proyectos de integración con la comunidad a través del desarrollo de acciones de responsabilidad. La idea, como nos ha pedido la gobernadora María Eugenia Vidal, es generar la participación solidaria de las personas privadas de su libertad e incorporar valores por parte de los participantes”.

La producción de los bancos y mesas fueron supervisados por el área de capacitación del penal dentro del programa denominado INCLUIRTE, que impulsa la Dirección General de Asistencia y Tratamiento.