El descuartizador de la villa 31 utilizó una amoladora para cortar en partes a su víctima

280
Villa 31 bis

Los investigadores del crimen de la mujer hallada descuartizada el domingo en la villa 31, determinaron que la víctima fue asesinada a cuchillazos y que luego se utilizó una amoladora para cortarla en partes, mientras que su pareja, principal sospechoso, huyó a Paraguay desde la terminal de micros de Retiro, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

El juez a cargo de la investigación, Diego Javier Slupski, recibió en las últimas horas resultados preliminares de la autopsia de la víctima, Liliana González (37), y un informe criminalístico sobre de la escena, que develaron detalles macabros del femicidio de esta mujer de nacionalidad paraguaya.

«Fue una autopsia compleja a raíz del estado y de lo que se pudo reconstruir del cadáver. Lo que pudieron establecer los forenses es que la mujer fue asesinada a puñaladas y que su cuerpo fue descuartizado postmortem con un elemento de corte compatible con una amoladora», dijo a Télam uno de los investigadores.

La misma fuente señaló que «eso explica por qué el domingo estábamos desconcertados sin saber si había una, dos o más víctimas y buscábamos al menos un torso completo que no apareció porque en realidad había sido trozado con esa herramienta».

Si bien el domingo fuentes policiales ya habían informado que partes del cuerpo seccionado fueron hallados en el baño y otras en la planta alta, junto a un perro, un vocero judicial reveló que también había restos cadavéricos ocultos en el horno de la casa.

Otro detalle que le llamó la atención a los pesquisas es que el asesino le rapó la cabeza a González y por ello, al ver el pelo tan corto, la primera impresión de la Policía fue que la víctima era un hombre.

Un dato que los expertos del Cuerpo Médico Forense no pudieron aún estimar por el estado de los restos es la data de muerte, aunque por lo que pudieron reconstruir a partir de testimonios, el juez Slupski, el fiscal Andrés Madrea y los investigadores de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, estiman que el crimen ocurrió el sábado último y que ese mismo día el principal sospechoso se escapó rumbo a su país natal, Paraguay.

El imputado prófugo, Waldo Servian Riquelme (33), ya tiene un pedido de captura nacional e internacional emitido desde el Juzgado en lo Criminal y Correccional 39 que dirige Slupski.

El sábado, antes del crimen, Riquelme llevó a sus hijos a la casa de su hermana, en el mismo barrio 31, para que los cuide, revelaron las fuentes.

Más tarde, cuando según creen los investigadores ya había cometido el crimen, le pidió a su hermana que llevara a los chicos a la terminal de Retiro.

«A la hermana le dijo que quería despedirse de los chicos porque se iba a pasar una semana a Paraguay», contó una de las fuentes que trabaja en el caso.

La hermana de Riquelme igual está en la mira de los investigadores, ya que ella y la madre del imputado fueron dos de las personas que junto a otros vecinos llamaron a la policía el domingo al notar la ausencia de González y sentir olores nauseabundos provenientes de la casa y, en ese momento, no contó nada de lo sucedido el sábado con su hermano.

El femicidio de González fue descubierto el domingo cuando la policía, con autorización judicial, irrumpió en la casa 108 de la manzana 110 de la calle 13 de la villa 31 de Retiro, donde convivía con su pareja.

Los efectivos de la Unidad de Prevención Barrial 4 y de la Comisaría Comunal 1 que intervinieron e ingresaron en el domicilio, no detectaron puertas ni ventanas forzadas ni desorden en el lugar, pero al llegar al baño encontraron los primeros restos humanos descuartizados que luego se supo pertenecían a González.

Con este caso, ya son 50 las víctimas de femicidios reportadas en lo que va de 2019 en distintos puntos del país.

El último antecedente de un femicidio donde el asesino descuartizó a su víctima, fue el 22 de noviembre del año último, cuando los restos desmembrados de la sargento Jésica Lucía Hoffmann (34), integrante del Ejército, fueron hallados dentro de un bolso en su casa del partido bonaerense de Moreno.

Por ese crimen, fue detenido su marido, el sargento del Ejército y mecánico de helicópteros, Fernando González Friveo.