Detuvieron a “El Lujanero”, patriarca del juego clandestino

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Se realizaron 40 allanamientos en diferentes puntos de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires para detener a Roberto “Lujanero” Laffont, y desbaratar una red de apuestas ilegales.

También fueron detenidos 35 miembros de la organización y se secuestraron 9 armas y 350 mil pesos.

La investigación comenzó por denuncias anónimas que se hicieron a través de una aplicación de celular, en todas se mencionaban a los kioskos barriales dónde se recibían los “pases truchos” para la quiniela. La fiscalía de Berazategui pidió cooperación a la Policía de la Ciudad y a través de escuchas a 35 líneas telefónicas, se comprobó una asociación ilícita de juego clandestino que abarcaba parte de la provincia de Buenos Aires y se determinaron los roles y el grado de responsabilidad de cada uno de los operadores de las apuestas ilegales.

En las escuchas sobre las que se baso la investigación, aparecen los diferentes operadores que mencionan hipódromos. Se comunican con “agencias”, que serian agencias oficiales de lotería que se dedicaban a tomar apuestas ilegales en paralelo y hasta un operador alertando a una mujer sobre los riesgos de ser “levantador” de quiniela. “Hasta hace 2 años era una contravención, hoy es un delito”, afirma uno de los operadores.

Existían “cabezas de zona” en Berazategui, Caseros y Mercedes, que respondían a Roberto Laffont.

La historia del “Lujanero” comenzó hace mas de 30 años. No solo manejaba la quiniela clandestina, Laffont es conocido por operar en varios hipódromos, organizar mesas de juego clandestino itinerantes y ser el principal capitalista detrás de los corredores de todo tipo de apuestas.

Comenzó siendo “Levantador” y en base al crecimiento de su fortuna se fue convirtiendo en “La Banca”. Llegó a tomar apuestas que venían desde Uruguay.

Fue detenido por primera vez en 1998. En ese momento ya se lo acusaba de manejar 1600 “Levantadores”. Tras su primera detención, consiguió que la Cámara de Apelaciones le bajara la fianza a 300.000 pesos y recupero la libertad.

En 2003 Roberto Laffont volvió a ser mencionado en las crónicas policiales pero esta vez por ser victima del secuestro extorsivo de su hijo de 14 años. Se le exigía 1 millón de pesos por el rescate. Su hijo fue liberado a cambio de 240 mil pesos luego de 24 días de cautiverio.

Cuando la Policía irrumpió en su lujosa casa de la calle España en Luján, el legendario patrón del juego se encontraba junto a su mujer. Se secuestraron un arma, municiones de diferentes calibres y teléfonos celulares que serán analizados.

El primer eslabón de la organización era el “corredor” de quiniela, que recorría las casas de barrio y levantaba apuestas “chicas”, que no superaban los 200 pesos.

Cada apuesta era anotada en un papel, se le sacaba una foto y se mandaba por Whatsapp a la “cabeza de zona”. Cada “jefe” tenía una “banca” que lo sostenía económicamente, en el caso de tener que cubrir las apuestas.

La metodología de la organización quedaba registrada en un software diseñado para realizar todo tipo de apuestas y fue desarrollada por una empresa de soluciones informáticas del barrio de Constitución en la Ciudad de Buenos Aires.

El software procesaba arqueos de caja, movimientos de dinero y premios. El servicio tenia un costo de mantenimiento de 2000 pesos por día en cada “terminal”.

Las terminales son los dispositivos que usaban cada una de las “cabezas de zona” para enviar las apuestas, utilizaban smartphones, tablets o computadoras. En total fueron secuestradas 15 tablets, 25 PC, 18 notebooks y 25 fax, que seguían siendo utilizados por los “pasadores” de mayor edad y antigüedad en el mundo de la quiniela ilegal, que mostraban desconfianza hacia el uso Whats app.

Además, se allanaron las casas y oficinas de todos los coautores con menor grado de responsabilidad dentro de la organización, en las localidades de Berazategui, Quilmes, Ezpeleta, Mercedes, Lujan, Florencio Varela, Ramos Mejia, Caseros, Solano, Pablo Podestá y San Martín.

En la casa de “Caballo” sobre la calle Gorriti de Florencio Varela, se encontró un revolver, dos rifles de aire comprimido y muchos artículos de lujo. En su casa funcionaba una peluquería. En todos los domicilios se encontró documentación vinculada a la causa.

El operativo estuvo a cargo de la Sección Operativa de la Información de la Policía de la Ciudad. Intervino el Juzgado de Garantías N°7 Del Departamento Judicial de Quilmes a/c del Dr. Alejandro Mora.