Cuatro acusados por un femicidio volverán a ser juzgados

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Un Tribunal Oral de Junín dispuso que cuatro albañiles sean juzgados nuevamente por el femicidio de Ludmila Ayelén Bazán, la joven de 24 años que apareció en diciembre de 2015 asfixiada y con más de 20 puñaladas en la cabeza en un basural de esa ciudad bonaerense, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue adoptada de manera unánime por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de ese distrito que declaró la «invalidez de la acusación» y dispuso un nuevo debate oral para Luciano Gonzalez Leith (64), Gustavo Silvestre Núñez Ibarra (36), Patrocinio Pérez Sanabria (50) y Alberto Antonio Quiñones Chiñolis (46), todos de nacionalidad paraguaya.

Fuentes judiciales informaron que los jueces Miguel Ángel Vilaseca, Karina Piegari y Esteban Melilli resolvieron de esta manera respecto a la acusación del fiscal Sergio Terrón.

Es que el representante del Ministerio Público había solicitado prisión perpetua para Núñez Ibarra por el delito de «homicidio con alevosía» en perjuicio de Ludmila.

Además, el fiscal Terrón pidió al TOC 1 seis años de cárcel para los otros tres albañiles por «encubrimiento agravado».

En tanto, el defensor oficial de Núñez Ibarra requirió su absolución al igual que los abogados de sus compañeros, Federico Mastropierro y Carlos Torrens.

Con la resolución del Tribunal, el caso deberá dilucidarse con otros jueces y, hasta el momento, sólo quedó detenido Núñez Ibarra ya que el resto ya estaba en libertad, añadieron las fuentes.

Un vocero judicial dijo que el fiscal Terrón apelará ante la Cámara de Casación Penal ya que consideró que durante el juicio quedó acreditado que este hombre mató a Ludmila.

Además, el funcionario valoró que dos de los imputados habían señalado a Núñez Ibarra como el autor material del femicidio.

Por su parte, el abogado Torrens aseguró que habrá que ver que pasa en las próximas semanas en Casación porque «no se puede juzgar a las personas dos veces por un mismo delito».

«De ninguna manera había pruebas como para condenarlos», sostuvo el letrado.

El cuerpo de Ludmila fue hallado la tarde del lunes 21 de diciembre de 2015 con los pantalones bajos y la remera levantada en un basural ubicado cerca de ruta provincial 188, detrás del Parque Industrial, en un camino vecinal que une Junín con la localidad de Agustín Roca.

El informe preliminar de la autopsia confirmó que Ludmila no fue abusada sexualmente y que murió a raíz de una asfixia mecánica y de unas 20 lesiones cortantes en el rostro y el resto del cráneo.

La joven había sido vista por última vez la noche del día anterior, cuando se retiró de su casa en un ciclomotor de su propiedad y le dijo a su madre que tenía previsto encontrarse con un hombre, aunque no dio más datos.

Al día siguiente, al ver que su hija no había regresado, la mujer se dirigió a la comisaría 2da. de Junín a radicar la denuncia por averiguación de paradero, por lo que comenzó a intervenir la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Junín, a cargo del fiscal Terrón, quien ordenó distintas diligencias.

Entre esas medidas, el fiscal convocó a expertos en tecnología y comunicaciones de la Policía bonaerense para analizar las últimas llamadas telefónicas y las distintas redes sociales a las cuales accedía la víctima, y en base a los datos obtenidos dispuso la detención de los dos primeros albañiles: Nuñez Ibarra y Gonzalez Leith.

Luego, en base al relato de algunos testigos, los pesquisas establecieron que además de visitar a los sospechosos en la obra en la que trabajaban, Ludmila también frecuentaba otras construcciones de la zona y mantenía relaciones con otros hombres.

Por eso, dos días después, el fiscal determinó que los otros dos albañiles (Pérez Sanabria y Quinteros) no eran ajenos al hecho y pidió también sus detenciones.