Piden hasta cuatro años de cárcel para los policías juzgados por el caso Pomar

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La fiscalía y la querella pidieron penas de hasta cuatro años de prisión para tres policías bonaerenses que están acusados de haber falsificado actas del rastrillaje para localizar a la familia Pomar, que murió en noviembre de 2009 en un accidente de tránsito cerca de la ciudad de Salto y que fue hallada recién tras 24 días de búsqueda.

La solicitud fue realizada en el juicio oral a los policías Daniel Fabián Arruvito, Luis Ángel Quiroga y Benito Barcos, quienes al momento del hecho se desempeñaban en la Patrulla Rural de la mencionada ciudad y en el destacamento de Gahan, distante 20 kilómetros.

Durante la jornada de alegatos que se efectuó ayer, el fiscal Guillermo Villalba pidió que el ex comisario Arruvito sea condenado a un año y seis meses de prisión por el delito de «falsedad ideológica de instrumento público».

La misma pena y por el mismo delito solicitó para el ex teniente Barcos, en tanto que no acusó al ex teniente Quiroga por considerar que no había pruebas suficientes en su contra.

En segundo término, alegó el abogado de la familia Pomar, Aquilino Giacomelli, quien pidió cuatro años de prisión para Arruvito, tres años y medio para Barcos (ambas de cumplimiento efectivo) y tres años en suspenso para Quiroga por el mismo delito que el fiscal.

Giacomelli, que representa a María Cristina Robert -madre de Gabriela Viagrán- explicó que «este juicio se centra sólo en la falsedad ideológica de las actas de rastrillaje» que confeccionaron estos policías que participaron en la búsqueda de la familia Pomar.

«En las mismas, aseveraban que habían buscado en la ruta, en las alcantarillas y en los puentes rastros del accidente o indicios que ayudaran a demostrar la ubicación del vehículo o las personas, pero esas manifestaciones son falsas», sostuvo el letrado.

Al respecto, recordó que el día que encontraron a los Pomar, a esa altura de la ruta provincial 31, «había sobre la cinta asfáltica una una huella de doce metros de frenada y en la banquina había partes del auto y enseres de los ocupantes».

«Entonces, o no pasaron nunca por allí o pasaron y no rastrillaron bien», agregó.

Apenas comenzó su alegato, Giacomelli hizo hincapié en que en este juicio no estaban sentados en el banquillo de los acusados «todos los que tenían que estar por una estrategia legal de la defensa y una demora inusitada de la Suprema Corte de Justicia, que hizo que se prescribiera la causa».

Es que además de estos policías había otros tres acusados por el delito de omisión y violación de los deberes de funcionario público, entre ellos uno que el 27 de noviembre recibió un llamado que alertaba sobre el lugar donde estaba el auto.

Los últimos en alegar fueron los defensores de los policías, quienes en los tres casos pidieron su absolución porque no hubo intención de insertar datos falsos y culparon a policías de mayor jerarquía.

Tras las exposiciones, el juez correccional que dirige el debate, Carlos Picco, pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes 3 de noviembre a las 13, cuando se dará a conocer el veredicto.

Luis Fernando Pomar (40); su esposa, Gabriela Viagrán (36), y sus hijas, María del Pilar (3) y Candelaria (6), fueron vistos por última vez el 14 de noviembre de 2009 cuando se trasladaban desde José Mármol, en el sur del Gran Buenos Aires, donde vivían, rumbo a la ciudad de Pergamino, de donde eran oriundos y planeaban visitar a familiares.

Como nunca llegaron a esa ciudad, sus allegados denunciaron la desaparición al día siguiente, pero la Policía tardó 24 días, hasta el 8 de diciembre, para encontrar el auto, que fue hallado volcado entre pastizales a un costado de la ruta 31, cerca de Salto y a unos 40 kilómetros de Pergamino.

Los cuerpos estaban en cercanías del vehículo, ya que fueron despedidos porque ningún integrante de la familia llevaba el cinturón de seguridad colocado, y la autopsia realizada posteriormente estableció que todos habían muerto como consecuencia del accidente.

Durante los 24 días de búsqueda, bajo las órdenes de la fiscal Karina Pollice, centenares de policías realizaron rastrillajes por tierra y agua e inspecciones desde el aire, por todo Pergamino y las localidades aledañas, pero no lograron encontrarlos.

En el medio, hubo decenas de llamados de personas al números de emergencias policiales 911 que decían haberlos visto en distintas partes del país, pero todas las informaciones resultaron falsas, excepto la del hombre que aseguró haber visto desde un micro el auto volcado y resultó verdadera.

La falencias en la búsqueda de la familia generaron duros cuestionamientos al gobierno bonaerense y derivaron en la renuncia de varios jefes policiales y del entonces subsecretario de Investigaciones e Inteligencia Criminal, Paul Starc, uno de los funcionario que encabezó la pesquisa.