Los dos jóvenes detenidos como sospechosos del crimen de Claudio Javier Ayuso, el chico de 18 años hallado violado y asesinado a golpes en la fosa de un frigorífico abandonado de la ciudad de Dolores, se negaron a declarar ante la fiscal de la causa, que dijo que no descarta aún que del ataque hayan participado más personas.

En diálogo con la prensa en la puerta de los tribunales locales, la fiscal 1 de Dolores, Verónica Raggio, informó que tras las indagatorias -en la que ambos se negaron a declarar-, los sospechosos quedaron detenidos a la espera de la resolución de sus situaciones procesales.

Raggio explicó que tiene pruebas que permiten sospechar la vinculación de ambos con el hecho, entre ellas declaraciones testimoniales y el hallazgo de prendas de vestir manchadas presuntamente con sangre, que son sometidas a peritajes.

Además, informó la fiscal, uno de los detenidos vive en la casa a la que la noche del pasado viernes 7 Ayuso fue trasladado por un conocido de su madre, ya que tenía planeado encontrarse con un grupo de jóvenes para salir.

Si bien por ahora los dos únicos detenidos son Francisco Andrés Miño (18) y Matías Davis López (21), a quienes se les imputa los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por dos o más personas y homicidio agravado criminis causa en concurso real”, Raggio dijo no estar en condiciones por el momento de descartar la participación de más personas en el crimen.

La fiscal añadió que por los relevamientos periciales realizados hasta el momento, todo indica que Ayuso fue asesinado en el lugar donde fue hallado, el abandonado Frigorífico Casasa, situado en la calle Cerrito, entre Marconi y Avellaneda, y que la muerte, según la autopsia, se produjo entre 24 y 36 horas antes de que se encontrara el cuerpo la tarde del lunes último.

«No descartamos nada, estas dos personas están vinculadas y uno de ellos tenía vestimentas con presuntas manchas hemáticas. Ambos declararon en marco de la causa de averiguación de paradero que se inició tras la desaparición del joven y había contradicciones en sus declaraciones», explicó la investigadora judicial.

«Hay testimoniales de personal policial que dice que estas personas estaban nerviosas y, considerando que uno tenía vestimenta con presuntas manchas hemáticas, dispuse las aprehensiones para que se incautaran vestimentas, mientras que ellos prestaron su conformidad de la extracción sanguínea», agregó.

Raggio informó que la denuncia de la madre de Ayuso por averiguación de paradero fue realizada el 9 de julio cerca de las 17, por lo que se activó el protocolo de búsqueda hasta que el lunes 10 fue hallado el cadáver.

«El cuerpo estaba desnudo en una cámara séptica, golpeado (…) aparentemente el crimen se cometió en ese lugar, donde se encontraron las ropas que serian de la victima, con presuntas manchas hemáticas», detalló la fiscal.

Raggio dijo que ahora aguarda los resultados de los distintos peritajes ordenados y las imágenes de las cámaras de seguridad municipales, al tiempo que confirmó que incorporó a la causa un audio de Whatsapp que contenía información del hecho y se citó a la persona que lo emitió, ya que declaró en la causa.

Por su parte, la madre de Ayuso, Noemí Orlandelli, contó esta mañana en diálogo con TN que Claudio se retiró de la casa de unos amigos de la familia a la que habían ido a comer el pasado viernes y que desde allí el hijo de su amiga lo alcanzó en moto hasta la casa de uno de los ahora imputados.

«Mi hijo quería volver a casa, pero no llegó y me lo devolvieron en un cajón», expresó acongojada la mujer, quien dijo conocer a uno de los acusados, mientras que al otro sólo lo oyó nombrar.

«Me lo violaron, le partieron el cráneo, no sé si con una piedra o a patadas, y lo abandonaron en un frigorífico desnudo, sin documentos», concluyó la mujer.