Le roban maletín con un millón de pesos que iba a depositar en un banco

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Un hombre fue despojado de un maletín con alrededor de un millón de pesos que iba a depositar a una entidad bancaria de Pellegrini y Corrientes, en el centro de la ciudad de Rosario. El atraco ocurrió ayer pasado el mediodía y la víctima es representante comercial de distintos frigoríficos.

Según confirmaron fuentes policiales y judiciales al diario La Capital, el hecho ocurrió ayer alrededor de las 14.50. Cinco minutos antes Osvaldo Adrián B., oriundo de la ciudad de Santa Fe y representante de dos frigoríficos muy conocidos y de productos de alta gama, había llegado en su camioneta Toyota Hilux negra a la playa de estacionamiento de Pellegrini 1437.

El empresario se dirigió hacia un lugar que encontró al final de la cochera. Ese estacionamiento tiene la particularidad de que se entra por Pellegrini y se sale por Corrientes 1744, por lo que a Osvaldo no le llamó la atención que un Volkswagen Voyage gris chapa LKE 202 entrara casi pegado a su chata a la misma cochera.

Luego de estacionar, el hombre bajó de su camioneta sin percatarse de que cuatro personas de entre 35 y 40 años descendían al mismo tiempo del Volkswagen e iban directo hacia él. Según contaron voceros allegados a la investigación los delincuentes lo tomaron por el cuello, le dieron un par de empujones, lo tiraron al piso y lo amenazaron con un arma que el empresario no llegó a distinguir.

En un golpe que no demoró más de dos minutos le arrebataron el maletín, lo metieron adentro de su camioneta Dos minutos fue el tiempo suficiente para arrebatarle el maletín. Luego lo dejaron adentro de la chata y huyeron a pie. Como el Voyage gris quedó allí se presume que otro auto esperaba a los ladrones estacionado por Corrientes, ya que de manera muy relajada salieron por el acceso de esa calle sin llamar la atención.

El empresario es un hombre fornido y de aproximadamente 1,80 metro que ayer por la tarde mostraba más asombro e indignación que miedo. No quiso tomar contacto con la prensa y por lo bajo le preguntaba una y otra vez a la encargada de la playa de estacionamiento si recordaba las caras o si los había visto en algún momento.

Por el monto del dinero robado, un millón de pesos, los pesquisas especulaban con que el atraco fue perpetrado mediante un buen trabajo de inteligencia previa y no parecía ser un robo al voleo.