Masiva marcha de silencio pidiendo justicia por el caso de la niña asesinada en San Luis

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Miles de personas marcharon en silencio por las calles de San Luis para reclamar justicia por la violación y crimen de Florencia Abril Di Marco, la niña de 12 años cuyo cuerpo fue encontrado ayer, bajo un puente en la localidad de Saladillo, distante a 55 kilómetros de la capital puntana.

Padres, niños, abuelos y docentes junto a organizaciones sociales, feministas y representantes de partidos políticos se sumaron al reclamo por el esclarecimiento del hecho, que causó conmoción en la provincia por la saña con la que fue atacada la nena y su condición de víctima de abusos reiterados de larga data.

«Todos somos Florencia», «Florencia Presente», «Basta de Femicidios» y «San Luis está de luto» fueron algunas de las pancartas que los manifestantes portaron con la tristeza que se apoderó durante toda la jornadas de hoy y ayer de la comunidad sanluiseña, convocados por la fundación Madres del Dolor.

Más de mil personas se concentraron frente a la Catedral de la capital de San Luis a las 18, para dirigirse luego al edificio del Poder Judicial, donde el jueves último la madre de Florencia pedía poder encontrarla con vida.

«Le quiero pedir a ustedes que den la espalda a la justicia, así como la justicia nos da la espalda todos los días», dijo allí Graciela González, presidenta de Madres del Dolor de San Luis, quien solicitó el cumplimiento de las penas máximas y pidió que «prisión perpetua sea prisión perpetua».

Algunos manifestantes criticaron la actuación de la escuela ‎Escuela 313 «Rosario Mercedes Simón» cuya directora, Maria Alejandra Werchracki, presente en la marcha, defendió al recordar que la institución colaboró con la investigación policial desde un primer momento.

Las declaraciones en sede policial de miembros de esa institución desbarataron la primera coartada del padrastro de Florencia, detenido por el crimen de la niña, quien aseguró haberla dejado en la escuela el miércoles último, por la mañana.

Según esa versión, Lucas Gomez (32), llevaba habitualmente a Florencia a la escuela y luego dejaba a su hijo en otra institución de la capital provincial.

Sin embargo, la maestra de turno que recibe a los alumnos en la entrada negó haberla visto llegar, al igual que sus compañeros y la misma directora del colegio.

Werchracki apuntó que la niña comenzó a cursar su sexto grado durante el tercer trimestre del año pasado y desde hacía una semana, no concurría a clases, hecho que los docentes adjudicaron al inminente nacimiento del tercer hijo del matrimonio, que llevó a su madre a permanecer internada en la noche del martes previo a la desaparición de la nena.

«La escuela -afirmó la directora- está comprometida con estos casos y otros que siempre reportamos, pero la detección temprana no es fácil porque hay chicos que no dan muestras de abuso por su carácter o por la situación que están atravesando».

«Florencia -agregó- era una niña tímida y fue poco el tiempo en el que estuvo escolarizada como para detectar alguna anomalía en su conducta».

La docente, que al igual que muchos puntanos decidió marchar en esta capital, respondió así a los cuestionamientos que sostenían que si la niña fue violada reiteradamente, en el colegio lo debieron advertir.

Luego de recorrer las calles céntricas, la marcha se desconcentró pasadas las 19.30.