“Que hayan liberado a los policías entorpeció toda la investigación”, dice el fiscal Martini

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Está convencido de que con la investigación de la ruta de la recaudación ilegal en la policía a partir del hallazgo de los sobres con dinero en la Departamental local podría haber llegado hasta las altas esferas del poder policial, judicial y político si la Casación no hubiese liberado a los ocho ex comisarios que habían sido detenidos en la causa.

“Algunos de ellos estaban a punto de quebrarse y de cooperar. La cárcel es muy dura para los hombres de la fuerza y no resisten mucho. Que hayan liberado a los policías fue una decisión que entorpeció toda la investigación”, dice Marcelo Martini, que tiene 65 años y hace 18 que está al frente de la fiscalía N° 3 de esta ciudad. Este hombre de bajo perfil que trabaja en silencio en un austero despacho dice al diario La Nación, sentado frente a un viejo ventilador de pie, que no les tiene miedo a las mafias policiales y que incluso pidió que se investigue al jefe de la bonaerense, Pablo Bressi.

-¿Qué presentación hizo?

-Mandé un escrito a la Auditoría General de Asuntos Internos en el que pedí que se investigue a Bressi y que se ponga la lupa sobre el comisario general Fernando Grasso [superintendente de la región Capital]. El jefe de la policía bonaerense no podía ignorar qué pasaba en toda la región con sus comisarios.

-¿Usted sospecha que Bressi estuvo en algo raro?

-No puedo afirmarlo… Pero es al menos sospechosa su actuación.

-¿Qué impacto tuvo en su investigación la liberación de los ocho ex comisarios?

-Fue crucial. Esperaba que siguieran presos por un tiempo prudencial. Estaban por hablar, evidentemente, y la situación se les estaba poniendo más tensa en la cárcel. Al hablar podían dar datos de gente que uno está buscando en la investigación. Si hubiesen cooperado creo que podría haber llegado con la pesquisa a altas esferas del poder policial, judicial y, quizá, político.

-¿Cree que el modo de actuar de los policías en La Plata se repite en otras partes del conurbano o del interior de la provincia?

-La experiencia me indica que este tipo de modalidades de asociación ilícita también se repiten en el resto de la provincia.

-¿Ha sufrido alguna amenaza o mensaje que le haya dado temor de continuar con la pesquisa?

-No. Tampoco tengo miedo. Sí indignación por el fallo de Casación que liberó a los ocho ex comisarios. Es un fallo con jueces de feria que no resuelve la cuestión por la cual el caso había llegado a Casación. Es llamativo que el tribunal que tomó esa medida no estuviese integrado por jueces que resolvieron anteriormente sobre otras presentaciones en el caso.

-¿Dice que hubo complicidad de algún miembro del tribunal?

-Lo que digo es que la Justicia boicotea a la propia Justicia con este tipo de medidas. Todo esto perjudica la instrucción de la causa. Y lo triste es que la causa de los sobres es muy importante por su magnitud, que deja en evidencia la asociación ilícita de algunos policías. Uno de los jueces de Casación me dio la razón y desestimó la presentación de los defensores de los policías, pero los otros dos votaron en contra.

-¿Cree que la muerte del ex comisario Federico Jurado en la Unidad Penal 9 precipitó la liberación de sus ocho compañeros?

-Me atrevo a decir que fue una muerte circunstancial. Hasta ahora nada indica lo contrario. Si bien me llegó la versión de que Jurado quería hablar, a mí no me lo pidió. De todas maneras él no era el titular de la Jefatura Departamental donde se concentraba la recaudación. Tenía a cargo una seccional.

-Pero el abogado de Jurado sospecha que lo asesinaron…

-Creo que hace una mala interpretación. El abogado de Jurado estuvo permanentemente en comunicación conmigo. Se lo llamó para que estuviera presente en la cárcel cuando llego Gendarmería. Se le dio participación en todo momento. Tras la muerte le informamos que iba a practicarse una autopsia y se le recomendó pedir un perito de parte, lo cual quedó en contestar. Pero no me respondió y se hizo la autopsia.

-¿Tuvo apoyo del gobierno de María Eugenia Vidal?

-Me llamó el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, para decirme que estaba a mi disposición. Me dio una tarjeta, pero nunca lo llamé. Tampoco hablé con [el ministro de Seguridad Cristian] Ritondo, ni con el nuevo procurador de la Corte, Julio Conte Grand.

-¿Dónde está actualmente la plata de los sobres?

-Le requerí a la jueza de Garantías Marcela Garmendia que el dinero secuestrado fuese donado a la Cooperadora del Hospital de Niños de La Plata, pero entendió que en este momento del proceso no correspondía. Se decidió depositarlo en el Banco Provincia para ganar intereses. Lo hice yo, personalmente, en diciembre pasado.

-¿Cómo sigue la investigación ahora, sin detenidos?

La medida que voy a tomar es indagar el décimo comisario, que se negó a realizar las pruebas caligráficas [para comparar con los sobres]. Es el famoso “comisario que no escribe”. Se le dice así porque cuando se hicieron las pruebas de cotejo caligráfico de los 35 comisarios de La Plata para saber si la letra de alguno de ellos coincidía con la que estaba en los sobres, no se encontró ningún escrito suyo. También me falta indagar a una mujer policía que tendría que procesarla por encubrimiento: se trata de una oficial que estaba al lado del secretario de la Departamental y que, por eso, no podía ignorar lo que pasaba.