Uno de los acusados por el crimen de Lucía echó a su abogado

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A lo largo de su vida, Juan Pablo Offidani se sometió a varios tratamientos para controlar su adicción a las drogas. Su padre, Eduardo, un reconocido escribano de Mar del Plata, siempre lo ayudó, con apoyo emocional y económico. De hecho, lo ayudó a construir su casa en Playa Serena y mensualmente le pasaba plata para solventarse, dado que su hijo “no trabajaba”, contaron allegados a la familia al sitio web 0223.

Con esos antecedentes, el hombre de 41 años logró contactar primero a Cristian Pradas y luego a Eduardo Toscano, a quien le dio la representación como su defensor. Sin embargo, ese apoyo terminó este lunes: su familia resolvió “dejarlo a su suerte”, según supo este medio, por lo que Offidani será representado por la Defensora Oficial María Laura Solari, al igual que los otros dos imputados por el crimen de Lucía Pérez, Matías Farías y Alberto Masiel.

Este martes, el propio Offidani envió un fax a Tribunales desde la Unidad Penal 44 de Batán en el que le revocó el poder de representación que tenía. Toscano estaba en ese momento en Tribunales tomando notas de la causa que lleva adelante la fiscal María Isabel Sánchez, según supo 0223 de fuentes judiciales.

“Siempre fue un tipo con quilombos y la familia lo bancó mucho, pero después de lo del sábado (escracharon la escribanía del padre) no se quieren meter más. Y dejan que se arregle solo”, contaron a este medio. Lo cierto es que el imputado de abuso sexual seguido de muerte y homicidio criminis causa se enteró de que no iba a contar con el apoyo económico de su familia y resolvió retirarle el poder que le había firmado al abogado.

Esta situación se da, el mismo día que Toscano, ahora ex abogado de Offidani, salió a realizar fuertes declaraciones por los medios, en contra de la actuación de la fiscal y poniendo en duda la participación del hijo del escribano en el homicidio.

A partir de ahora, los tres imputados cuentan con la misma representación legal, la de la defensoría oficial.