La Suprema Corte de Justicia bonaerense rechazó hoy un recurso judicial presentado por Carlos Alberto Carrascosa, condenado por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce perpetrado en Pilar en 2002, por lo que el sentenciado deberá continuar cumpliendo su pena en prisión domiciliaria.

El máximo tribunal de justicia de la Provincia desestimó un recurso de queja que la defensa de Carrascosa presentó luego de que la Sala IV del Tribunal de Casación bonaerense rechazara hace un año un pedido de inaplicabilidad de ley, tras una nueva negativa a los planteos de excarcelación.

Para los jueces de la Corte, el recurso ha «sido planteado de manera insuficiente» y la defensa de Carrascosa «no ha conseguido demostrar -siquiera conjeturalmente- que el Tribunal casatorio haya incurrido en el supuesto de arbitrariedad invocado».

La sentencia de Carrascosa se encuentra bajo revisión de otra sala de la Casación, luego de que en julio del año pasado la Suprema Corte ordenara que se lleve adelante un análisis «integral» de la sentencia emitida de 2009, que lo condenó a prisión perpetua.

Esa resolución fue tomada después de que el 27 de noviembre de 2014 la Corte Suprema nacional aceptara un recurso extraordinario presentado por la defensa de Carrascosa, el abogado Fernando Díaz Cantón, y dispusiera una revisión de su situación judicial.

Belsunce fue hallada muerta el 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel de Pilar, dentro de la bañera, y su marido siempre sostuvo que creyó que se trató de un accidente doméstico.

No obstante, la autopsia practicada un mes después comprobó que la mujer había recibido seis disparos en la cabeza y el viudo se convirtió en el principal sospechoso.

En 2007, el Tribunal Oral en lo Criminal 6 de San Isidro lo absolvió del homicidio y lo condenó a cinco años de cárcel por el encubrimiento, pero dos años después la Sala 1 del Tribunal de Casación bonaerense lo sentenció a prisión perpetua como coautor del homicidio.

Entre los camaristas que mandaron a Carrascosa a la cárcel se encuentran los jueces Carlos Natiello, Benjamín Sal Llargués y Horacio Piombo, estos dos últimos renunciaron a sus cargos el año pasado en medio de duros cuestionamientos por reducirle la pena a un violador de un menor.

En enero del año pasado, Carrascosa fue autorizado por la Justicia a cumplir la pena bajo detención domiciliaria, aunque antes tuvo que depositar una fianza de un millón de pesos, dinero que según reveló su abogado fue reunido por un grupo de amigos y familiares de la víctima.

Carrascosa, de 71 años, cumple la pena desde hace un año en la casa de un amigo en un country de la localidad bonaerense de Escobar.