Bebes abandonados: en 2015 ya hubo 19 casos en la Capital

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En la ciudad de Buenos Aires, ya suman 19 los casos de abandono durante lo que va de este año. Según el Consejo de Derechos del Niño, en 2014 se registraron 28 casos.

Según publica el diario La Nación, quince días después del caso de Faustina, la beba que fue abandonada en un tacho de basura de una estación de servicio de Mataderos, una enfermera del hospital Argerich, del barrio de La Boca, encontró a un recién nacido en uno de los baños.

Una vez que un bebe abandonado es hallado, comienza un periplo bajo el paraguas de la ley 26.061 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Cada jurisdicción tiene autonomía para aplicarla, debe adherir a ella y, a partir de la ley 25.854, aportar sus datos para el primer Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos.

«Hay 10.000 menores en situación de adoptabilidad y 7100 postulantes inscriptos», dijo Herrero. Hasta el momento, todas las provincias -menos Catamarca- lo hicieron.

«Los candidatos ya no tienen que recorrer las distintas provincias empezando el trámite siempre de cero; la inscripción al registro es gratuita; la evaluación psicológica y de aptitud, también. Además, se erradicaron todo tipo de intermediarios, como las ONG», detalló.

Faustina sigue bajo la tutela del Consejo del Menor y la Familia de la Ciudad, que ya elevó su caso ante el Juzgado en lo Civil N° 81. En teoría, la Justicia tiene 90 días para aceptar o rechazar el pedido del Consejo: que se dicte estado de abandono y situación de adoptabilidad.

Sin embargo, la aparición de dos jóvenes que podrían ser sus padres biológicos generó una nueva investigación. Recién si se comprueba que Gabriela Fernández (una policía bonaerense de 27 años) no es la mamá, y que la beba no tiene familia biológica ni ampliada, entrarían en escena las 1200 personas en condiciones de adoptar que están inscriptas en el registro de la Capital. «Siempre priorizamos a los familiares», reafirmó Guadalupe Tagliaferri, titular del Consejo del Menor y la Familia de esa jurisdicción.

A diferencia de otros casos, éste no tuvo una convocatoria pública, como sucedió por ejemplo en 2014, con los cinco hermanos que pedían ser adoptados juntos (y lo consiguieron). «En los medios impacta muy fuerte, pero en la práctica se da de otra manera: la gente se sensibiliza y llama, pero después se baja del proceso o no reúne las características y los chicos sufren», dijo Herrero.

«Sigue circulando la idea de que los hogares están llenos de chicos que el Estado no entrega, cuando en realidad -aclara- los postulantes no aceptan a quienes tienen más de 6 años, padecen alguna enfermedad o tienen varios hermanos.» La lista de convocatorias pública está en la web de la Dnrua.

Los testimonios, sin embargo, dan cuenta de lo trabajoso que puede resultar la búsqueda. Jorge y Claudia llevan casi veinte años buscando un hijo. Poco después de casarse, empezaron con los tratamientos. Después de cinco años de intento, decidieron anotarse en el registro único de adoptantes. Acababa de empezar 2003. No los llamaban; una vez por año iban a renovar su inscripción. Por consejo de los profesionales, decidieron ampliar su rango de búsqueda a chicos de hasta seis años.

«Una vez nos llamaron. Había una beba que había aspirado líquido amniótico y tenía parálisis cerebral. Nos convocaron a diez parejas. Nos reunieron en una sala y nos dijeron que teníamos que decir ahí si queríamos o no. Todo así apurado. No lo podíamos pensar. Y la verdad es que nos dio temor», cuenta Jorge. Desde hace dos años, Jorge y Claudia no renuevan su inscripción.