Desplazan a la cúpula de Barrick por la filtración de cianuro en San Juan

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El derrame de agua con solución cianurada en la cuenca del río Jáchal, en San Juan, empieza a transformarse en una bisagra en materia de contaminación ambiental: la empresa canadiense Barrick Gold, a cargo de la operación de Veladero, relevó a su cúpula; la ONU realizará el monitoreo de las aguas de los ríos tras el vuelco; el Senado sesionará en el pueblo de 30.000 habitantes y toda la actividad teme por su futuro.

Según publica el diario La Nación, en un comunicado, Barrick informó que «un equipo de expertos profesionales y técnicos de Canadá y de distintas operaciones de la compañía en el mundo, arribó a San Juan el pasado miércoles y ya se encuentra en Veladero a cargo de la Gerencia General Operativa, las funciones operativas específicas y las de control medioambiental».

La empresa detalló que 15 personas fueron desplazadas hasta que concluya la auditoría externa para deslindar responsabilidades al tiempo que la Justicia pueda investigar los hechos. Entre los separados se encuentra el gerente general de Operaciones, Antonio Adames, máximo responsable de la actividad de la mina sanjuanina.

Estas personas comenzarán a declarar mañana en la causa penal que investiga el juez Pablo Oritja. En ese parte de prensa, Barrick reiteró que, según sus mediciones, «no existe presencia de solución cianurada en ninguno de los cursos de agua de las cuencas hídricas desde la mina Veladero hasta la localidad de Jáchal»

«No hay motivo alguno que haga suponer que puedan registrarse variaciones de estos resultados, a pesar de lo cual se seguirá de manera preventiva monitoreando exhaustivamente toda el área de influencia», agregó la empresa.

En Jáchal la población está en estado de movilización permanente. El accidente minero ha tomado dimensiones nacionales. La Comisión de Recursos Naturales del Senado se reunirá mañana en la capital provincial.

«El miércoles [por mañana] empiezan las declaraciones ante la Justicia. La gente más afectada es la que vive en Chinguillo, Maliman y Angualasto. A ellos hay que atender», explicó Diego Seguí, representante legal de Saúl Ceballos, el ciudadano de Jáchal que presentó la denuncia penal.

El abogado precisó, además, que requirió los primeros monitoreos realizados por Barrick, que, según la empresa, fueron realizados por un laboratorio externo. «Ese detalle nos dará la pauta de qué cantidad de cianuro se derramó», agregó.

El juez investiga si hubo «negligencia humana» y busca determinar por qué falló el plan de emergencia. Apunta a una compuerta que quedó abierta cuando debió estar cerrada para evitar el paso de la solución cianurada hacia el río.